Ir al contenido principal

Tiempos convulsos. Historias y microhistorias en la colección del IVAM


Eduardo Arroyo. Vestido bajando la escalera, 1976

El Institut Valencià d’Art Modern (IVAM) ofrece un acercamiento a su colección a partir de artistas que miraron el mundo desde la realidad de la calle, las contradicciones sociales y la crisis de esperanza. Muchas de las obras involucradas en este proyecto coinciden en el uso de imágenes y recursos técnicos propios de la sociedad industrial y la cultura de masas, lo que explica la relevancia en la selección de la vertiente británica del pop art y el realismo más crítico del ámbito español.

La muestra sigue una doble lectura de la historia. Por una parte, se centra en conflictos como las dos Guerras Mundiales, la Guerra Civil española, y los mecanismos para construir y subvertir el imaginario del héroe y el represor. La otra lectura atiende a una política de menor escala, donde se incluyen asuntos que solían considerarse del ámbito de la vida privada de las personas, pero que desde los años sesenta, gracias en especial a los movimientos feministas, gozan de una mayor relevancia.

Instalación mural de la artista británica Gillian Wearing que muestra su envejecimiento a través de técnicas digitales
Gillian Wearing. Rock'n Roll 70, 2015. Foto: María Leis

A partir de estas dos grandes temáticas, la exposición se distribuye a lo largo de seis capítulos que revisan:
  • La relación entre Violencia y poder.
  • Las pulsiones de los Mundos ocultos.
  • La reivindicación ética de Duchamp y el mundo de los objetos.
  • El papel que juegan los creadores frente a los sistemas culturales y políticos para El cuestionamiento de las imágenes o para la representación de Cuerpos disidentes.
  • Finalmente, un capítulo que valora el poder de la calle y de las Periferias urbanas para conducir una crítica o transformación social

Un nutrido grupo de obras pertenecientes a la colección del IVAM se ha reunido para este proyecto. Allí se encontrarán obras de Helena Almeida, Anzo, Eduardo Arroyo, John Baldessari, Carmen Calvo, Equipo CrónicaPepe Espaliú, Carmela García, Julio González, Joana Hadjithomas y Khalil Joreige, Jasper JohnsRichard Hamilton, Yves Klein, Chema López, Robert Rauschenberg, Josep Renau, Martha Rosler, Cindy Sherman, Gillian Wearing, y una tela firmada en conjunto por Andy Warhol y Jean-Michel Basquiat, entre muchas otras.

Vista de la exposición "Tiempo convulsos", en el IVAM, con una obra de John Baldessari
En el centro, John Baldessari. A Fable Concerning Power, 1991. Foto: María Leis

La exposición “Tiempos convulsos”, que se presenta en el marco del treinta aniversario del IVAM, constituye una vía de gran valor para explorar los orígenes y alcances de esa necesidad del arte de atender a la faceta menos ideal o amable del mundo, un propósito cuyos antecedentes históricos se remontan a la segunda mitad del siglo XIX y que mantiene una gran vigencia en el arte contemporáneo.

“Tiempos convulsos. Historias y microhistorias en la colección del IVAM”. Institut Valencià d’Art Modern - IVAM. Del 13 de febrero al 19 de abril de 2020. Comisariado: M. Jesús Folch, Sergio Rubira y José Miguel G. Cortés.  Más información en: www.ivam.es.

Lecturas recomendadas (enlaces patrocinados):

Comentarios

Entradas populares de este blog

Joan Pellicer. La sabiduría de nuestras plantas

Vistas de la exposición "Joan Pellicer. La sabiduría de nuestras plantas" en el Museu Valencià d'Etnologia. Todas las fotos: arte de cercanías. Joan Pellicer i Bataller nació en Bellreguard (Valencia) el 10 de julio de 1947. En los años ochenta inició un amplio proyecto de investigación sobre la vegetación que lo llevó a documentar los usos tradicionales de las plantas de la región valenciana. Formado como médico, orientó su trabajo hacia el estudio de la botánica y la etnología en las Comarcas Centrales de la Comunidad Valenciana, también conocidas como Diània. Allí, durante más de treinta y cinco años, Pellicer combinó la labor de ciencia con trabajos de campo a los que incorporaba entrevistas que hacía a las personas de las zonas que investigaba. Estos estudios perfilaron una dimensión particular de la medicina popular, a la que se sumaron elementos de la literatura y los mitos locales. Con esta información pudo documentar un amplio y rico contexto cultur

El arte comprometido de Isabel Oliver

Isabel Oliver. De la serie El juego , 1973 Isabel Oliver (Valencia, 1946) inicia su carrera artística en la década del setenta, en la vertiente figurativa española que aunaba el pop art y la crítica social. Ese contacto con la realidad se vio marcado por una preocupación feminista que reveló en su pintura situaciones incómodas acerca del lugar de la mujer en la sociedad. Son ideas que se aprecian en su serie titulada precisamente “La mujer”, con que evidencia además el vacío que sus colegas de generación hicieron con frecuencia en torno a este tema. Isabel Oliver.  Cosmética  y La familia . De la serie La mujer , 1973. Foto del autor El juego para entender el funcionamiento de la sociedad El empeño crítico continúa en series como “El juego”, mediante la que plantea revisar los códigos del comportamiento ciudadano. Por esta vía, la artista atiende a las circunstancias políticas de la sociedad española de mediados de los setenta. Visto en un contexto más amplio, la

Carmen Calvo. Los cielos están cosidos

Carmen Calvo. Los cielos están cosidos , 2019 Los comienzos de Carmen Calvo (Valencia, 1950) están influidos por el pop art , debido en parte a su cercanía con el también valenciano Equipo Crónica . No obstante, la artista orientó luego su trabajo hacia una visión del objeto definida por el carácter único que pueden otorgarle la memoria y la nostalgia. Este tratamiento la ha llevado al manejo de pequeñas piezas, algunas a modo de vestigio, que ella distribuye en el espacio o en la superficie de la obra. Con esa idea del objeto, Calvo se ha convertido en uno de los referentes actuales en la conceptualización del fragmento y ha extendido su búsqueda a una amplia gama de materiales. La artista está exponiendo actualmente en Valencia la obra “Los cielos están cosidos”, una intervención a gran escala para la fachada del Institut Valencià d’Art Modern (IVAM). Se trata de una fotografía de ochenta metros cuadrados, tratada a modo de collage, donde predomina un rostro femenino. Sobr