La encantadora geometría de Monika Buch



Hasta finales del siglo XIX la expresión artística más contemporánea se mantenía atada a la individualidad de su autor; es decir, a su personal elección de temas, a su manera de abordarlos y hasta a su particular forma de aplicar el pigmento o modelar un volumen. Con el cambio de siglo, muchos artistas empiezan a manifestar su interés por liberar al arte del enorme peso que tenía lo subjetivo del autor en la obra resultante.

En Distopía, Juan Cuéllar se vale del dibujo para señalar el vacío de la modernidad


Podría decirse que la naturaleza del dibujo es exploratoria, se funda en la observación y se desarrolla en la reflexión. El dibujo puede ser útil para esbozar un registro rápido de lo circundante pero también para un análisis más sustantivo de los objetos a partir de la forma y el contorno. A diferencia de la pintura, que se explaya en la sensibilidad de la mancha, el dibujo parece concentrarse en la esencia (más racional) de la línea. Por ello, el dibujo se hallaría a un paso de la representación fidedigna, contrario a la pintura cuya poética es siempre un estímulo para la abstracción emotiva.

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