miércoles, 30 de agosto de 2017

Cartel cubano 1959-1989. Crónica gráfica de la historia reciente de Cuba


El Museu Valencià de la Il·lustració i de la Modernitat (MuVIM) está presentando la muestra “Cartel cubano 1959-1989. Crónica gráfica de la historia reciente de Cuba”, un recorrido por 57 importantes creaciones de destacados artistas gráficos realizadas desde la instauración de la Revolución hasta la caída del Muro de Berlín.

La propuesta en el MuVIM ofrece la oportunidad de conocer la relevancia de la trayectoria cubana dentro del diseño gráfico, especialmente el despliegue creativo en el área del cartel, de la mano de sus más importantes figuras.

En los años que siguieron al triunfo de la Revolución, el cartel propagandístico se convirtió rápidamente en el medio más efectivo para dar a conocer la compleja realidad que debía enfrentar la sociedad cubana.

Para ello, los diseñadores del momento tuvieron que aprovechar su experiencia en el campo de la rica cultura cubana y procesar soportes y códigos para adaptarlos a los nuevos fines políticos.

Las cualidades de estos trabajos se pueden resumir en la capacidad para explotar la potencia propagandística de la imagen basada en la maleabilidad artística del motivo, como medio para lograr la mejor expresión y comunicación de las ideas.

Entre los diseñadores más importantes que se dan cita en la muestra destacan Antonio Pérez “Ñiko” (La Habana, 1941), Eladio Rivadulla (La Habana, 1923-2011), René Azcuy (La Habana, 1939), Umberto Peña (La Habana, 1937) y Eduardo Muñoz Bachs (Valencia, España, 1937-La Habana, 2001).

El proyecto está comisariado por Moraima Clavijo, quien es vicepresidenta del ICOM Cuba y fue directora del Museo Nacional de Bellas Artes de Cuba.

Su propuesta curatorial busca resaltar las tres principales características que posee el cartel realizado en la isla en el período estudiado: la ausencia de un objetivo comercial en virtud  del contexto de propaganda institucional donde se ubica, los notables atributos artísticos que posee y la búsqueda de innovación en la manera de resolver las ideas.


Todo esto conlleva a la definición de un estilo peculiar que se resume en una estética y un lenguaje que es sello de distinción.

El recorrido se organiza en cuatro secciones: el cartel político, el cartel cultural, el cartel de cine y el cartel institucional.

Cada una de estas categorías permite apreciar mejor las semejanzas y diferencias según la finalidad, el contexto y la institución que publicaba cada pieza.

La exhibición congrega carteles icónicos como “Soy tímido pero me defiendo” o “Hasta la victoria siempre” firmados por Antonio Pérez (Ñiko); el trabajo de Eladio Rivadulla que conmemora el “26 de Julio” de 1959; y el de Muñoz Bachs para el documental “Por primera vez” de Octavio Cortázar. entre muchos otros.


Las obras provienen de las colecciones Museo Nacional de Bellas Artes de La Habana, la Biblioteca Nacional de Cuba José Martí y el MuVIM.

Al final de la sala se ofrece un complemento con fotografías de algunas de las famosas vallas propagandísticas dispersas por la vialidad cubana, que permite ver la exploración de estas ideas en el espacio público.

El proyecto expositivo “Cartel cubano 1959-1989. Crónica gráfica de la historia reciente de Cuba” tendrá una versión itinerante y se enmarca dentro del ciclo Poder y propaganda, que cuenta además con la ambiciosa muestra “Las imágenes del poder” que se presenta también en los espacios del MuVIM.

“Cartel cubano 1959-1989. Crónica gráfica de la historia reciente de Cuba”. Del 14 de junio al 15 de octubre de 2017. Museu Valencià de la Il·lustració i de la Modernitat - MuVIM. Quevedo, 10. Valencia, España. Comisaria: Moraima Clavijo.


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martes, 29 de agosto de 2017

La génesis del planeta en la mirada sorprendente de Sebastião Salgado


La Ciudad de las Artes y las Ciencias presenta una exposición al aire libre de fotografías del brasileño Sebastião Salgado, que forman parte de su proyecto Génesis. La muestra reúne un impactante conjunto de imágenes en blanco y negro en gran formato, que contiene escenas de los viajes de Salgado alrededor del mundo, en un estilo que combina la fotografía documental con la mirada poética. El proyecto, que cuenta el apoyo de CaixaForum, está realizando una gira por varios lugares en España y se presenta en la Ciudad de las Artes y las Ciencias de Valencia hasta el 30 de agosto.

Desde principios de los años sesenta Sebastião Salgado (Aimorés, Brasil, 1944) ha desarrollado un estilo fotográfico en el que combina un encuentro directo, a veces crudo, con la realidad sin que eso suponga sacrificar o constreñir el entramado subjetivo de su mirada. Posee una completa formación como economista, profesión que ejerció relativamente durante poco tiempo y que abandonó por la pasión que sentía por la fotografía.

En aquellos años formó parte de importantes agencias como Gamma y Magnum para más tarde crear su propia agencia llamada Amazonas Images, encargada de la representación de su obra.


Ha logrado una gran fama como fotógrafo documentalista, lo cual también le ha acarreado críticas acerca de una posible evasión esteticista de las desigualdades y sufrimientos que contienen muchas de sus imágenes. Lo cierto es que resulta difícil permanecer indiferente ante las obras de este artista, bien sea por el controvertido contenido de lo que registra o por el magistral manejo de la cámara.

Al margen de la aparente disyuntiva ética lo que prevalece es la alta calidad técnica del trabajo de Salgado y la implicación humana que lleva a cabo en cada proyecto que se propone.


Así se demuestra en esta propuesta llamada Génesis, en la que ofrece vistas de territorios vírgenes del planeta donde la presencia amenazante del hombre no ha hecho estragos.

Es justamente el lenguaje que caracteriza la obra de Salgado lo que termina de crear conciencia acerca de la fragilidad del planeta y de nuestro papel en la conservación de estos parajes que se extienden por varios puntos de América, África y los polos. Del manejo de la luz, de la riqueza tonal de sus grises y de los sorprendentes encuadres y composiciones se extrae la potencia de sus imágenes para implicarnos en el tema de su trabajo.

El entorno de la Ciudad de las Artes y las Ciencias constituye un marco ideal para esta exposición, pues es de la puesta en valor de la razón y la sensibilidad del ser humano de donde surgirán las soluciones para la perdurabilidad de la vida en la Tierra.

"Génesis. Sebastião Salgado". Del 26 de julio al 30 de agosto. Ciudad de las Artes y las Ciencias. Av. del Professor López Piñero, 7. Valencia, España. Comisaria: Lélia Wanick Salgado.


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Manuel Sáez. Por las ramas


La sala Estufa Freda del Jardín Botánico recibe el conjunto de 24 obras que integran la exposición “Por las ramas” de Manuel Sáez. Elaborados con lápiz, acuarela y témpera, los dibujos tienen como motivo algunos útiles de jardinería, así como detalles de varias especies vegetales.

Destacan en esta propuesta la mirada que propone el artista para aproximarnos a estos objetos, tan cercana que alcanza a ratos efectos de un inquietante extrañamiento. El otro aspecto a considerar es la admirable técnica empleada por Sáez, una compleja retícula de líneas que actúa como un espacio autónomo para la creación de este complejo mundo natural.


Manuel Sáez (Castellón de la Plana, 1961) es un artista de formación autodidacta, para quien la falta de ataduras académicas además de libertad le significa también mayores niveles de exigencia.

Como su método de trabajo se basa en la intuición se siente más inclinado hacia una búsqueda de la precisión y no tanto del resultado perfecto.

En la precisión encuentra un sentido del riesgo y el vértigo que aunado a la libertad que conlleva, lo obliga a ser más fuerte y potente en sus planteamientos.

Prueba de ello es la imagen que escogió para la plaza de la Universitat Jaume I de Castellón, en donde un guante se convierte en original símbolo de las cinco ramas del conocimiento.

Foto: sitio web de Manuel Sáez

Desde niño, el dibujo fue para Manuel Sáez una forma de evasión, una suerte de mundo paralelo que le permitía alejarse de ciertas cosas y darle vida a otras.

Por eso prefiere considerarse un retratista de los objetos cotidianos, alguien que a través del dibujo consigue extraerles una vida propia y una cierta psicología.

Ese sentido vital del dibujo se puede encontrar también en el campo de las ciencias naturales, donde las láminas ilustradas han contribuido enormemente a la identificación, el conocimiento y la conservación de muchas especies.

No obstante, hay también en estas obras una notable dimensión de disfrute estético que proviene tal vez de la fragilidad y la fuerza del hábitat natural en que trabaja el botánico, que se conjugan inevitablemente con la sensibilidad de su mano creadora.


Esta confluencia de ciencia y naturaleza actúa como una sutil referencia en el trabajo que presenta ahora Manuel Sáez, el cual surge de las constantes visitas del artista al Jardín Botánico.

En esta ocasión, además de recorrer muchos rincones del Jardín, ha podido internarse en los laboratorios y espacios de conservación, incluida sesiones de trabajo frente al microscopio de la Universitat de València.

De esta experiencia provienen las obras de esta exposición, que recibe al visitante con un conjunto donde se representan una azada, una hoz, un mosquetón y una cuña, como vía para significar la sencillez de las herramientas del jardín.

De allí pasa al registro granos de polen y semillas vistos a través del microscopio, así como a otros acercamientos a cortezas de árboles, muros y otros detalles singulares del magnífico enclave vegetal de Valencia.


Las pinturas han sido realizadas con acuarelas a partir de una superficie tramada que le otorga una cualidad especial al motivo y una autonomía que se intensifica por la expresividad del color.

Esta configuración de las pinturas permite la sugerencia de la exposición, según Sáez, como un “tapiz sensorial” con significados abiertos y plurales.

La exposición se completa con algunos dibujos realizados en 1995 que formaron parte de su propuesta “Trópicos”, también presentada en el Jardín Botánico, y donde el trazo curvilíneo de las formas vegetales se confunde con la sinuosidad de la figura femenina.

“Manuel Sáez. Por las ramas”. Jardí Botànic de la Universitat de València. Calle  Quart , 80. Del 25 de mayo al 24 de septiembre de 2017. 


También te puede interesar (enlaces patrocinados):
William Jeffett (2000). Manuel Sáez. IVAM Centre Julio González.

Francesc Vera Forment y Antoni Aguilella (2010). Un oasis en la ciudad: El Jardín Botánico de la Universitat de València. Publicacions de la Universitat de València.

lunes, 28 de agosto de 2017

Notificaciones: el arte reivindica el espacio público y las luchas sociales


Además de ser un espacio para la expresión y el desarrollo personal, el arte es también un lugar para el encuentro de creadores, colectivos organizados y demás audiencias interesadas en elaborar y participar en formas alternativas de interacción social. Estas formas se alejan de la convencionalidad del objeto artístico destinado por lo general a una contemplación pasiva y se configuran como testimonios de experiencias de comunicación y búsqueda de soluciones a inquietudes grupales.

Para que este enfoque sea viable es necesaria la hibridación o mezcla de elementos propios del arte con otras cualidades de lo cultural y lo social que redunden en un mayor alcance de sus acciones y en perspectivas más innovadoras de transformación.


En este marco conceptual se puede ubicar la exposición “Notificaciones” que se presenta actualmente en el Centre del Carme. Se trata de una muestra colectiva que se articula alrededor de una pregunta: cómo mirar lo que pasa en las calles, las movilizaciones de los ciudadanos y los mensajes que se generan en la vía pública.

Mediante la combinación del trabajo de artistas y poetas, el proyecto invoca el espíritu del Movimiento 15M, la llamada “Primavera valenciana” y otras acciones reivindicativas, y sobre esa base despliega en sala un cuerpo de obras realizadas colectivamente que canalizan inquietudes, anhelos y reclamos de ese ser político que es el individuo en sociedad.

Para visibilizar estas ideas se vale de extractos de prensa, material audiovisual, documentos, fotografías, camisetas, libros de poemas, cuadernos familiares, pancartas, entre otros objetos.


La exposición parte de algunos antecedentes históricos que ilustran las contradicciones que genera el uso del espacio público como escenario de acciones de protesta:

  • una intervención no autorizada de esculturas a cargo de los estudiantes de la Escuela de Bellas Artes de San Carlos en 1975, mencionada en el panel de entrada a la sala;
  • el hartazgo causado por una clase política relacionada continuamente con la corrupción y despreocupada del bienestar de la ciudadanía que desencadenó en el Movimiento del 15M en 2011;
  • y las detenciones de estudiantes de la llamada Primavera Valenciana en 2012, quienes protestaban contra los recortes en educación.

El impacto de estas manifestaciones y en especial la actuación de la policía sobre los involucrados, motivó al comisario de la exposición Isaías Griñolo a buscar ideas que permitieran pensar la calle como un espacio posible para las movilizaciones.

Para ello invitó al poeta Enrique Falcón y los artistas Teresa Lanceta, Inmaculada Salinas y Pedro G. Romero para desde sus trabajos reflexionar acerca de posibles canales alternos de expresión pública por donde dirigir la insatisfacción ciudadana, algo que en la exposición se condensa en la frase “dar voz a la calle”.

El resultado es un importante número de obras realizadas de manera colaborativa y que se completarán en la medida que el público visitante se sienta motivado a implicarse más en estos proyectos.

La propuesta de Enrique Falcón (Valencia, 1968) se nutre del encuentro poético Voces del Extremo, celebrado en los alrededores del Centre del Carme en abril de este año y que contó con la participación de poetas y gente de la calle.


En este marco se realizó el mural de diez metros de largo con las palabras del poeta Antonio Orihuela, que destaca ahora en la exposición:
Cada vez veo más gente con una venda puesta en los ojos. 
Incluso he visto gente que 
habiéndosele movido un poco 
se la vuelve a colocar correctamente.
El título de la muestra proviene justamente de la manera de Falcón de concebir el poema como una “notificación”: “un informe sobre el mundo a una comunidad de hombres y mujeres dispuestos a transformarlo”.

La propuesta de Teresa Lanceta (Barcelona, 1951) se articula a partir de los encuentros que mantiene semanalmente en la Escola Massana, en Barcelona, en los cuales se tejen estrategias de resistencia basadas en el humor, la ironía y la contradicción.

Inmaculada Salinas (Guadalcanal, 1967), por su parte, ofrece sus experiencia de dos meses en la Factoría Creativa, un taller municipal de fotografía instalado en San José de La Rinconada (Sevilla) donde el grupo se plantea un registro visual de las quejas del pueblo para convertirlas en objeto de una intervención fallera.

Finalmente, Pedro G. Romero (Aracena, 1964) extrajo de su trayectoria algunas acciones realizadas en Valencia en las cuales elaboraba misteriosos telegramas-poemas, llamados por él “paquetes-bomba”, dirigidos a personalidades políticas o culturales de la ciudad, así como otras acciones vinculadas en un sentido antropológico a las calles y las fallas.


“Notificaciones” no es una exhibición al uso. Muchos de estos proyectos expositivos que hacen de lo político el eje del concepto curatorial y de lo social su fundamento relacional, tienden a restar valor a la primacía de la obra (artística) y terminan, paradójicamente, reuniendo una gran cantidad de objetos que aspiran a aglutinar la experiencia que les dio origen.

Esta parece ser una condición necesaria para cumplir el objetivo de esta muestra: atender a lo que ocurre cotidianamente en la calle no como algo solo para ser mirado sino como una posibilidad para generar situaciones de participación e intercambio.

De la densidad de esa experiencia proviene la riqueza de materiales que conforman la muestra y que al superar el hábito de la contemplación buscan, desde la creatividad, el humor y la transgresión, alertarnos de nuestra condiciòn de ciudadanos capaces de involucrarnos en una aspiración de cambio.

“Notificaciones”. Del 19 de mayo al 3 de septiembre de 2017. Centre del Carme. Museos, 2. Valencia, España. Comisario: Isaías Griñolo.


También te puede interesar (enlaces patrocinados):
AA.VV (2010). Voces del extremo. Poesía en el desierto. Poemas de Ángel Guinda, María Luisa Balda, Antonio Orihuela, Desiderio Cerrajería, Enrique Falcón, Eva Hibernia, Lucas Rodríguez. Ateneo Riojano.

Nicolas Bourriaud (2006). Relational Aesthetics. Les Presses du réel.

Ana Carnacea Cruz y Ana Lozano Cámbara (coord.) (2014). Arte, intervención y acción social. La creatividad transformadora. Grupo 5 Acción Gestión Social.

Enrique Falcón (2013). Porción del enemigo. Calambur.

Teresa Lanceta (2016). Teresa Lanceta. Adiós al rombo. La Casa Encendida.

Cristina Monge Lasierra (2017). 15M: Un movimiento político para democratizar la sociedad. Prensas de la Universidad de Zaragoza.

Antonio Orihuela (2016). Diario del cuidado de los enjambres. Enclave de Libros.

martes, 8 de agosto de 2017

Carmela García. Imágenes de(l) poder - Cartografía de lo invisible


La exposición en el IVAM de la artista Carmela García (Lanzarote, 1964) ha sido pensada expresamente para Valencia y desde una perspectiva de género. Se trata de una muestra que combina fotografías y vídeo para dar cuenta de una especie de “obra en progreso” que la artista lleva a cabo en su exploración alternativa por lugares, épocas y situaciones de la ciudad.

El proyecto se plantea un doble objetivo: por una parte elaborar una suerte de mapa de las luchas y acciones de mujeres que han sido olvidadas o desplazadas de los discursos dominantes. Y por la otra, revisar el mecanismo social que vincula imágenes y poder, en este caso desde el desmontaje del canon que suele confrontar lo femenino y lo masculino.

En la primera parte se despliega un conjunto de fotografías de mujeres y colectivos que desarrollan en el presente y en el espacio público una labor comprometida en favor de la igualdad de género y las reivindicaciones de la mujer, y que prolongan el trabajo pionero de poetas, artistas y militantes feministas que con el paso del tiempo se ha ido diluyendo.

Aquí destaca la figura de Lucía Sánchez Saornil (Madrid, 1895 - Valencia, 1970), cuyo radicalismo como artista, anarco-sindicalista, activista y feminista le resulta muy contemporáneo a Carmela García. Actuando como un personaje central e inspirador, a su alrededor pivota la exploración de García desde la década del treinta del siglo pasado hasta el presente.


La segunda parte se resuelve con una impactante vídeo instalación que ocupa la planta superior de la sala y que lleva por título Imágenes de(l) poder. Se trata de un vídeo realizado en la sala de juntas del Ateneo de Valencia cuyas protagonistas son Las Heidis, el equipo de fútbol femenino del colectivo Lambda que reúne a lesbianas, gays, trans y bisexuales.

En este caso se trata de enfrentar espacios típicos del poder hegemónico representado a través del fútbol -un territorio eminentemente masculino- y una sala de juntas que denota un fuerte carácter patriarcal del que las mujeres parecen expulsadas. Esta confrontación, marcada por el tenso silencio del vídeo, produce un extraño efecto de dislocación.

El principal interés de la obra de Carmela García es la necesidad de “repensar y cambiar el mundo” a través de una perspectiva de género. Desde allí se proyecta un futuro alternativo que parte de la premisa de reivindicar una consideración no convencional de lo femenino a través del estudio de los sistemas de representación del imaginario contemporáneo.

El sentido de su trabajo se aleja de un carácter prescriptivo y busca revelar las dificultades que entraña un cambio en los esquemas sociales y políticos que definen el imaginario actual. Su propósito se muestra en la insistencia en “reevaluar la construcción de la historia” y los relatos que articulan la cotidianidad en su doble vertiente funcional y simbólica.

“Carmela García. Imágenes de(l) poder - Cartografía de lo invisible”. Institut Valencià d’Art Modern, IVAM. Guillem de Castro, Valencia, España. Del 18 de mayo al 17 de septiembre de 2017.


También te puede interesar (enlaces patrocinados):
Alberto Martín, Carmela García, Agathe Morel D'Arleux et al (2008). Constelación, Carmela García. Turner Publicaciones.

Antonia Fontanillas Borràs (2015). Lucía Sánchez Saornil. LaMalatesta.

Alicia Cámara Muñoz (2015). Imágenes del poder en la Edad Moderna. Editorial Universitaria Ramón Areces.

lunes, 7 de agosto de 2017

Joana Hadjithomas & Khalil Joreige. Se souvenir de la lumière

La geometría del espacio, 2008

La exposición “Se souvenir de la lumière”, de Joana Hadjithomas y Khalil Joreige, revisa la investigación que esta pareja de artistas libaneses ha realizado en torno a la imagen y sus mecanismos de representación.

El material producido especialmente para este proyecto en el IVAM -veintiún obras entre fotografías, vídeos, instalación y cine, entre otros medios- evidencia el interés en cuestionar conceptos como identidad, memoria, individuo y sociedad desde la perspectiva histórica y política de Oriente Próximo.

Se trata de una coproducción entre el Jeu de Paume (París), la Haus der Kunst (Munich) y la Sharjah Art Foundation (Sharjah, EAU) que se presenta en el museo valenciano hasta el mes de agosto.

Hadjithomas y Joreige son una pareja de artistas nacidos en Beirut en 1969 que desde finales de los noventa se propusieron revisar y construir imaginarios relativos al Líbano, la región de Oriente Próximo y su historia marcada por la violencia y el conflicto.

Partiendo del estudio de la imagen como eje de su obra, estos creadores intercambian posiciones entre el arte y el cine como una manera de cuestionar los mecanismos de representación y los relatos que de allí se derivan.

Adjudican a su formación autodidacta esta libertad para pasar de un medio a otro y poder resolver su trabajo sin el peso que imponen las definiciones, categorías y géneros.

Su perfil como artistas es básicamente de investigadores de lo social que exploran un lugar, una historia o una situación dada y a partir de allí generan un trabajo de largo alcance que puede dar pie a series o corpus de obras que se materializan en vídeos, instalaciones, fotografías, performances o proyectos cinematográficos.

Como oriundos de Beirut, Hadjithomas y Joreige han conocido de primera mano los cambios ocurridos en el Líbano como consecuencia de la guerra civil (1975-1990) y de la guerra de 2006.

Polvo en el viento, 2013

Considerada tiempo atrás por su alto nivel de vida como la Suiza del Mediterráneo, la ciudad fue destruida y hoy, a pesar de su recuperación relativa, los artistas no dudan en afirmar que “Beirut no existe” y que cada persona construye en su mente una ciudad diferente. Es en este potencial de generación de imágenes donde ellos centran su investigación.

Este rechazo a una visión hegemónica y menos oficialista de la ciudad les ofrece una perspectiva más amplia y plural del mundo árabe, un mundo del cual mucho se habla pero que no todos conocen.

Desde un punto de vista creativo los artistas ponen el foco de atención en su papel como narradores de historias alternativas que permiten abordar la representación de aquello que ha desaparecido pero que todavía está ahí, latente o ausente, como el recuerdo de esa luz a la que se refiere el título de la muestra en el IVAM.


La exposición no se organiza de forma cronológica o retrospectiva sino como un viaje que busca revelar aspectos cruciales acerca de las imágenes:

  • su afectación por la violencia y la guerra.
  • la recuperación de su visibilidad gracias a la latencia de algunas narrativas.
  • el cambio o desplazamiento perceptivo que opera en ellas como consecuencia de la recuperación de archivos.
  • el papel que cumplen las representaciones procedentes de Internet que actúan como suerte de “rumores” del mundo.
  • y la manera en que la poesía se puede encauzar para combatir el caos del mundo actual.

La exposición constituye un compendio de todas las sendas creativas que Joana Hadjithomas y Khalil Joreige han seguido en su recuperación visual de historias y narrativas de su ámbito de trabajo. El impacto de esas imágenes permite elaborar en lo político y lo poético una identidad que aún volátil contribuye a un valioso ejercicio de reconocimiento colectivo.

“Joana Hadjithomas & Khalil Joreige. Two Suns in a Sunset / Se souvenir de la lumière”. Institut Valencià d’Art Modern, IVAM. Guillem de Castro, Valencia, España. Del 6 de abril al 27 de agosto de 2017. Comisarios: Anna Schneider, Marta Gili, José Miguel G. Cortés, Hoor Al Qasimi.


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