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Manuel Sáez. Por las ramas


La sala Estufa Freda del Jardín Botánico recibe el conjunto de 24 obras que integran la exposición “Por las ramas” de Manuel Sáez. Elaborados con lápiz, acuarela y témpera, los dibujos tienen como motivo algunos útiles de jardinería, así como detalles de varias especies vegetales.

Destacan en esta propuesta la mirada que propone el artista para aproximarnos a estos objetos, tan cercana que alcanza a ratos efectos de un inquietante extrañamiento. El otro aspecto a considerar es la admirable técnica empleada por Sáez, una compleja retícula de líneas que actúa como un espacio autónomo para la creación de este complejo mundo natural.


Manuel Sáez (Castellón de la Plana, 1961) es un artista de formación autodidacta, para quien la falta de ataduras académicas además de libertad le significa también mayores niveles de exigencia.

Como su método de trabajo se basa en la intuición se siente más inclinado hacia una búsqueda de la precisión y no tanto del resultado perfecto.

En la precisión encuentra un sentido del riesgo y el vértigo que aunado a la libertad que conlleva, lo obliga a ser más fuerte y potente en sus planteamientos.

Prueba de ello es la imagen que escogió para la plaza de la Universitat Jaume I de Castellón, en donde un guante se convierte en original símbolo de las cinco ramas del conocimiento.


Desde niño, el dibujo fue para Manuel Sáez una forma de evasión, una suerte de mundo paralelo que le permitía alejarse de ciertas cosas y darle vida a otras.

Por eso prefiere considerarse un retratista de los objetos cotidianos, alguien que a través del dibujo consigue extraerles una vida propia y una cierta psicología.

Ese sentido vital del dibujo se puede encontrar también en el campo de las ciencias naturales, donde las láminas ilustradas han contribuido enormemente a la identificación, el conocimiento y la conservación de muchas especies.

No obstante, hay también en estas obras una notable dimensión de disfrute estético que proviene tal vez de la fragilidad y la fuerza del hábitat natural en que trabaja el botánico, que se conjugan inevitablemente con la sensibilidad de su mano creadora.


Esta confluencia de ciencia y naturaleza actúa como una sutil referencia en el trabajo que presenta ahora Manuel Sáez, el cual surge de las constantes visitas del artista al Jardín Botánico.

En esta ocasión, además de recorrer muchos rincones del Jardín, ha podido internarse en los laboratorios y espacios de conservación, incluida sesiones de trabajo frente al microscopio de la Universitat de València.

De esta experiencia provienen las obras de esta exposición, que recibe al visitante con un conjunto donde se representan una azada, una hoz, un mosquetón y una cuña, como vía para significar la sencillez de las herramientas del jardín.

De allí pasa al registro granos de polen y semillas vistos a través del microscopio, así como a otros acercamientos a cortezas de árboles, muros y otros detalles singulares del magnífico enclave vegetal de Valencia.


Las pinturas han sido realizadas con acuarelas a partir de una superficie tramada que le otorga una cualidad especial al motivo y una autonomía que se intensifica por la expresividad del color.

Esta configuración de las pinturas permite la sugerencia de la exposición, según Sáez, como un “tapiz sensorial” con significados abiertos y plurales.

La exposición se completa con algunos dibujos realizados en 1995 que formaron parte de su propuesta “Trópicos”, también presentada en el Jardín Botánico, y donde el trazo curvilíneo de las formas vegetales se confunde con la sinuosidad de la figura femenina.

“Manuel Sáez. Por las ramas”. Jardí Botànic de la Universitat de València. Calle  Quart , 80. Del 25 de mayo al 24 de septiembre de 2017. 

También te puede interesar (enlaces patrocinados):
William Jeffett (2000). Manuel Sáez. IVAM Centre Julio González.

Francesc Vera Forment y Antoni Aguilella (2010). Un oasis en la ciudad: El Jardín Botánico de la Universitat de València. Publicacions de la Universitat de València.

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