CoBrA: el experimento como libertad

El grupo CoBrA fue creado en 1948 por jóvenes artistas y poetas que buscaban una experiencia creativa definida por la máxima libertad, donde pudieran convivir fluidamente la imagen y la palabra. La acción del colectivo respondía al escenario que emergió en Europa después de la Segunda Guerra Mundial, el cual ellos vieron propicio al despliegue de una actitud creadora vinculada a la expresión espontánea y auténtica del dibujo infantil y el arte primitivo. Con una duración de tres años, CoBrA ejerció una notable influencia en las siguientes generaciones de artistas.


CoBrA, el arte como experimento

CoBrA fue un colectivo de artistas con sede en Países Bajos, cuyos miembros provenían de Copenhague, Bruselas y Ámsterdam. La combinación de los nombres de estas ciudades daría como resultado el acrónimo con que se conoció a este importante grupo de arte experimental. Fundado en París en 1948 por los poetas Christian Dotremont y Joseph Noiret, junto con los pintores Karel Appel, Constant, Corneille y Asger Jorn, el grupo CoBrA tuvo una intensa duración de tres años. En ese tiempo intentaron ubicarse más allá del área de influencia del epicentro parisino, así como articular una experiencia revolucionaria capaz de afectar aspectos como la creación, la autoría y la originalidad. En este camino, el proceso de realización de la obra llegaría a ser más importante que el resultado final.


La búsqueda de un nuevo modelo de sociedad

Terminada la Segunda Guerra Mundial, parte de la juventud asumió que el contexto para la creación era muy diferente al de las vanguardias históricas de antes de la guerra. Algunos, reconociendo como necesario otro sentido expresivo para la abstracción, atendieron al carácter primitivo e infantil del trabajo de Paul Klee y Joan Miró, que conectaba con la naturaleza ingenua y experimental que buscaban en sus nuevas propuestas. Querían también dirigir el concepto de artista hacia una visión más colectiva de la creación que promoviera un modelo de sociedad basado en otro tipo de aspiraciones. Estas reflexiones se concretaron en experiencias como el Surrealismo Revolucionario (Bruselas, 1947), el Reflex, Grupo Experimental (Países Bajos, 1947), o el grupo danés Høst. Sería a partir de la convergencia de estos antecedentes que se produjo el nacimiento de CoBrA.


Hacia un arte libre, auténtico y espontáneo 

CoBrA se constituyó en París el 8 de noviembre de 1948. En esta fecha, reunidos en el café-hôtel Le Notre-Dame, los jóvenes Karel Appel, Constant, Corneille, Christian Dotremont, Asger Jorn y Joseph Noiret firmaron un manifiesto al que dieron por título "La cause était entendu" ("El caso fue escuchado"). El título hacía referencia irónica a “La cause est entendu”, otro manifiesto de julio de 1947, preparado por las ramas belgas y francesas del Surrealismo Revolucionario en el marco de la Conferencia del Centro Internacional de Documentación sobre Arte de Vanguardia. CoBrA reaccionaba así en contra del ambiente estéril y autoritario que encontraban en el surrealismo y sus variantes. En su empeño de alcanzar un arte verdaderamente libre, espontáneo y auténtico, su fundación rompía con la tradición clásica y las vanguardias de antes de la guerra.


Nuevas vías para la creación artística

El propósito de querer alcanzar un arte más auténtico que tuviera como centro el acto creativo permite enumerar algunas de las características del trabajo de CoBrA:

  • Desplazamiento del protagonismo de la teoría en favor de una práctica libre y espontánea.
  • Distanciamiento con respecto al surrealismo, el dadá, el arte abstracto o cualquier corriente que los miembros de CoBrA pudieran considerar demasiado teórica o cerebral.
  • Ruptura con el surrealismo francés, personificado en André Breton.
  • Primacía del proceso de realización de la obra sobre cualquier especulación teórica que se pudiera hacer acerca del resultado final.
  • En consonancia con el idealismo de izquierda de los miembros del grupo, rechazo al concepto de genio artístico único y fomento de la obra colectiva expresada en murales, litografías y publicaciones.
  • El interés por la obra compartida contribuyó a buscar la superación de los límites entre pintura y escritura.
  • Empleo de colores vivos, pinceladas gestuales e impulsivas y el uso de formas geométricas que remiten al arte tribal y al dibujo infantil, de allí las pinturas semi abstractas y las figuras humanas y de animales distorsionadas.
  • Y por sobre todo, un gran deseo de experimentar nuevas vías para la creación artística lejos del canon establecido por la civilización occidental. 


Algunos ejemplos del trabajo de CoBrA

A lo largo de su trayectoria, CoBrA emprendió diversas actividades de reflexión y encuentros entre creadores de distintas disciplinas, así como la edición de una revista, pero entre sus proyectos más notables se encuentran la “Exposition Internationale d'Art Experimental”, realizada en el Stedelijk Museum de Ámsterdam en 1949, que enfrentó duras críticas por el carácter de las obras exhibidas, y la segunda edición de esta muestra que se presentó en el Palais des Beaux-Arts de Lieja, en 1951, que marcó la disolución del grupo. Las siguientes obras pueden dar una idea aproximada de los propósitos del grupo y de algunas de las soluciones creativas que alcanzaron.


Automolok
Asger Jorn
Automolok, 1948
Óleo sobre tela
99,5 x 80 cm
Museum Jorn, Silkeborg

Mens en Dieren
Karel Appel
351,6 x 358,5 cm
Stedelijk Museum, Ámsterdam

Vragende kinderen
Karel Appel
Guache sobre madera
108,4 x 81,8 x 22 cm
Tate, Londres

Après nous la liberté
Constant
Óleo sobre tela
139,5 x 106,6 cm
Tate, Londres

Un legado que supera la actividad del grupo

Luego de su separación en 1951, algunos de sus miembros se mantuvieron cercanos, en especial Dotremont que continuó colaborando con varios de los líderes del grupo. A pesar de que en un principio sus obras se valoraron como demasiado simples, CoBrA ha pasado a la historia como el primer movimiento de vanguardia europea después de la Segunda Guerra Mundial. Entre sus aportes se cuentan el componente lúdico y visceral que hizo al expresionismo abstracto que dominaba en aquella época. Hoy en día su legado se mide por la influencia que ejerció en el proceder creativo del grupo y en la práctica de otros artistas que vinieron después de ellos. Ese espíritu renovador tuvo continuidad en la Internacional Situacionista, quienes rechazaban la lógica utilitaria de la sociedad de consumo y aspiraban a hacer de la ciudad un laboratorio para el ejercicio de la libertad y el esparcimiento.


También te puede interesar (enlaces patrocinados):

Cobra: the history of a European avant-garde movement 1948-1951. Willemijn Stokvis. Traducción: Rosalind Buck. Edición en inglés. NAI Uitgevers, 2016. 400 páginas.

Cobra: The Last Avant-Garde Movement of the Twentieth Century. Willemijn Stokvis. Edición en inglés. Lund Humphries Publishers Ltd, 2004. 352 páginas.

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