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Julio Romero de Torres. Social, modernista y sofisticado

Julio Romero de Torres. Mal de amores, hacia 1905. Museo de Bellas Artes de Córdoba

En la España de finales del siglo XIX y principios del XX, el pintor Julio Romero de Torres (Córdoba, 1874-1930) es una figura que goza de gran importancia y popularidad. Un artista provisto de una sensibilidad para comunicar desde su mirada la psicología y las implicaciones sociales de sus personajes, predominantemente mujeres. Esto es evidente en las escenas de costumbres de origen andaluz y especialmente en los retratos, suerte de crónica visual de la sociedad de su época.

Del pintor cordobés, la Fundación Bancaja ha organizado la antológica "Julio Romero de Torres. Social, modernista y sofisticado", una exposición que reúne cincuenta y cinco obras de gran formato fechadas entre 1895 y 1929. Se trata de la primera individual con estas características que se presenta en Valencia y que busca diferenciarse de otras a través de un concepto curatorial desarrollado en tres vertientes temáticas.

Julio Romero de Torres. La buenaventura, 1920. Carmen Thyssen-Bornemisza

La presencia de lo social

Lo social figura como una presencia transversal a lo largo de la carrera de Romero de Torres. Sin embargo, su momento de mayor desarrollo ocurre en una fase previa a su paso al modernismo. Se trata de un capítulo no siempre abordado en las exposiciones dedicadas al artista, donde destacan obras como Mal de amores, A la amiga o Vividoras del amor.

La vertiente modernista

En esta corriente es uno de los más destacados creadores y diseñadores. Sus méritos son más evidentes en la obra gráfica que desarrolló entre 1900 y 1906. Esta filiación demuestra también la curiosidad que como artista desarrolló en viajes por varios países de Europa que enriquecieron la raigambre hispana de su obra.

Vista de la exposición "Julio Romero de Torres. Social, moderno y sofisticado"
Centro Cultural Bancaja, Valencia, 18 de julio de 2019 al 12 de enero de 2020. Foto cortesía Fundación Bancaja

El estilo sofisticado

La pintura de Julio Romero de Torres evoluciona del carácter regionalista de su trabajo  al retrato elaborado bajo la búsqueda de un estilo cada vez más personal. Visible entre 1907 hasta su muerte, en esta etapa predomina una delicadeza y elegancia que tienden al art deco.

Vista de la exposición "Julio Romero de Torres. Social, moderno y sofisticado"
Centro Cultural Bancaja, Valencia, 18 de julio de 2019 al 12 de enero de 2020. Foto cortesía Fundación Bancaja

La exposición se completa con un conjunto de fotografías documentales que abordan aspectos más personales del artista y ofrecen una imagen más clara de su universo creador y profesional. El visitante podrá complementar este perfil íntimo del artista a través de la película dirigida por Julián Torremocha que se proyecta en sala y que contiene las únicas imágenes en movimiento del pintor andaluz.

Vividoras del amor, 1906. Fondos de Arte de la Caja de Las Palmas de Gran Canaria

Un pintor no exento de polémica

El refinamiento de estilo que alcanza la pintura de Romero de Torres supo convivir con su interés por lo social al punto de implicarse en polémicas como las de 1906. En aquella ocasión una de sus obras y otra del valenciano Antonio Fillol fueron retiradas de la Exposición Nacional al ser consideradas inmorales. En la muestra que ofrece ahora la Fundación Bancaja se reencuentran estas obras para testimoniar el carácter vanguardista que definió la trayectoria de Romero de Torres.

“Julio Romero de Torres. Social, modernista y sofisticado”. Centro Cultural Bancaja. Del 18 de julio de 2019 al 12 de enero de 2020. Comisariado: Francisco Javier Pérez Rojas. Más información en: fundacionbancaja.es

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