Ir al contenido principal

Cartel cubano 1959-1989. Crónica gráfica de la historia reciente de Cuba


El Museu Valencià de la Il·lustració i de la Modernitat (MuVIM) está presentando la muestra “Cartel cubano 1959-1989. Crónica gráfica de la historia reciente de Cuba”, un recorrido por 57 importantes creaciones de destacados artistas gráficos realizadas desde la instauración de la Revolución hasta la caída del Muro de Berlín.

La propuesta en el MuVIM ofrece la oportunidad de conocer la relevancia de la trayectoria cubana dentro del diseño gráfico, especialmente el despliegue creativo en el área del cartel, de la mano de sus más importantes figuras.

En los años que siguieron al triunfo de la Revolución, el cartel propagandístico se convirtió rápidamente en el medio más efectivo para dar a conocer la compleja realidad que debía enfrentar la sociedad cubana.

Para ello, los diseñadores del momento tuvieron que aprovechar su experiencia en el campo de la rica cultura cubana y procesar soportes y códigos para adaptarlos a los nuevos fines políticos.

Las cualidades de estos trabajos se pueden resumir en la capacidad para explotar la potencia propagandística de la imagen basada en la maleabilidad artística del motivo, como medio para lograr la mejor expresión y comunicación de las ideas.

Entre los diseñadores más importantes que se dan cita en la muestra destacan Antonio Pérez “Ñiko” (La Habana, 1941), Eladio Rivadulla (La Habana, 1923-2011), René Azcuy (La Habana, 1939), Umberto Peña (La Habana, 1937) y Eduardo Muñoz Bachs (Valencia, España, 1937-La Habana, 2001).

El proyecto está comisariado por Moraima Clavijo, quien es vicepresidenta del ICOM Cuba y fue directora del Museo Nacional de Bellas Artes de Cuba.

Su propuesta curatorial busca resaltar las tres principales características que posee el cartel realizado en la isla en el período estudiado: la ausencia de un objetivo comercial en virtud  del contexto de propaganda institucional donde se ubica, los notables atributos artísticos que posee y la búsqueda de innovación en la manera de resolver las ideas.


Todo esto conlleva a la definición de un estilo peculiar que se resume en una estética y un lenguaje que es sello de distinción.

El recorrido se organiza en cuatro secciones: el cartel político, el cartel cultural, el cartel de cine y el cartel institucional.

Cada una de estas categorías permite apreciar mejor las semejanzas y diferencias según la finalidad, el contexto y la institución que publicaba cada pieza.

La exhibición congrega carteles icónicos como “Soy tímido pero me defiendo” o “Hasta la victoria siempre” firmados por Antonio Pérez (Ñiko); el trabajo de Eladio Rivadulla que conmemora el “26 de Julio” de 1959; y el de Muñoz Bachs para el documental “Por primera vez” de Octavio Cortázar. entre muchos otros.


Las obras provienen de las colecciones Museo Nacional de Bellas Artes de La Habana, la Biblioteca Nacional de Cuba José Martí y el MuVIM.

Al final de la sala se ofrece un complemento con fotografías de algunas de las famosas vallas propagandísticas dispersas por la vialidad cubana, que permite ver la exploración de estas ideas en el espacio público.

El proyecto expositivo “Cartel cubano 1959-1989. Crónica gráfica de la historia reciente de Cuba” tendrá una versión itinerante y se enmarca dentro del ciclo Poder y propaganda, que cuenta además con la ambiciosa muestra “Las imágenes del poder” que se presenta también en los espacios del MuVIM.

“Cartel cubano 1959-1989. Crónica gráfica de la historia reciente de Cuba”. Del 14 de junio al 15 de octubre de 2017. Museu Valencià de la Il·lustració i de la Modernitat - MuVIM. Quevedo, 10. Valencia, España. Comisaria: Moraima Clavijo.


También te puede interesar (enlaces patrocinados):

Comentarios

lo más visto

Un cómic para acercar el arte a los estudiantes

El problema del aburrimiento en el arte, por lo menos desde el punto de vista de la enseñanza de la historia, parece que tiene que ver con la manera de transmitir el conocimiento y no tanto con los contenidos.

Para muchos estudiantes las clases resultan monótonas, y esto puede deberse a la falta de imaginación del maestro o a una falsa severidad con la que se cree se deben tratar estos temas. Esta dificultad en la enseñanza acarrea, tarde o temprano, el peligro de un desconocimiento del pasado simbólico y una pérdida de valor del patrimonio cultural que inciden seriamente en el desarraigo social.

Una solución a esta problemática pasaría por emplear otras herramientas de enseñanza, capaces de generar entusiasmo y que por el hecho de ser divertidas no subestimen la importancia de los contenidos impartidos.

Enseñar con imaginación En torno a estas ideas se ubica el libro Historia del arte en cómic. El mundo clásico (enlace patrocinado), que ha escrito e ilustrado el profesor Pedro Cifue…

Nicolás Ortigosa. Todo es cuestión de confianza

Nicolás Ortigosa (Logroño, 1983) trae a Bombas Gens Centre d’Art un conjunto de obras fechado entre 2002 y 2018. El grueso de la selección proviene de una interpretación de La Divina Comedia de Dante Alighieri, que el riojano realizó entre 2005 y 2014. En este período, el artista llevó al papel, de una manera rauda e impulsiva, sus impresiones de la lectura del célebre poema. Por ello, a diferencia de las clásicas ilustraciones de Botticelli, Doré o Dalí, el trabajo de Ortigosa sigue una impronta más libre y subjetiva. Como consecuencia, el resultado, si bien parte de un referente concreto, tiene consecuencias formales que remiten claramente a la abstracción. La serie, perteneciente a la Colección Per Amor a l'Art, se compone de 89 dibujos y grabados, y al igual que la obra del poeta italiano está dividida en Infierno, Purgatorio y Paraíso.

Los dieciséis años de carrera artística de Ortigosa que cubre la exposición se completan con otras creaciones de fecha más reciente. Estos di…

Europa como un puzzle, según la mirada de Jean-Christophe Béchet

A pesar de que las obras están claramente alineadas, la sensación después de recorrer la exposición de Jean Christophe-Béchet en el Centre del Carme de Valencia, es realmente la de un puzzle. Béchet ha reunido un grupo de fotografías sobre sitios y personas de Europa tomadas a lo largo de casi tres décadas. El resultado es de una variedad y complejidad que dista mucho de la clásica imagen turística. La incertidumbre, presente a medida que se observan las fotografías, proviene de lo relativo que resulta hoy en día la definición de frontera. Así lo entiende este fotógrafo francés, para quien las historias personales y los ambientes cotidianos son más importantes que la visión hegemónica de los relatos nacionales. En atención a esas microhistorias que actúan como elementos de cohesión, Béchet se interesa por los mitos que perviven gracias a las artes visuales, la música o la poesía.

Una visión de Europa entre el espíritu documental y la inspiración poética Jean-Christophe Béchet (Marse…