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Monumento a Ramón Gómez Ferrer


Francisco Paredes García. Monumento a Ramón Gómez Ferrer, 1920. Mármol blanco. Foto: arte de cercanías

En los jardines de la Glorieta, muy cerca del Centro Cultural Bancaja, se encuentra un monumento dedicado a una figura de gran admiración y respeto para los valencianos.

Se trata de Ramón Gómez Ferrer (Valencia, 1862-1924), médico especialista en el cuidado de los niños, que por la dedicación y generosidad de su labor recibió este homenaje por parte de las madres de la ciudad en 1920.

El monumento consiste en una escultura realizada en mármol blanco por el artista Francisco Paredes García (Valencia, 1881-1945), quien representó al ilustre médico sentado en un banco, en un instante en que parece detener su lectura para atender a los niños que juegan a su alrededor.

Probablemente, en un primer momento la presencia de aquellos infantes quedaba sugerida por la postura y la dirección de la mirada del médico. Sin embargo, dos décadas más tarde fueron agregados al conjunto las figuras de dos niños en bronce, creados por Paredes García con la asistencia de Luis Bolinches (Alfara de Algimia, Valencia, 1895-1980).

Francisco Paredes García. Monumento a Ramón Gómez Ferrer (detalle), 1920. Mármol blanco. Foto: arte de cercanías

El día de la inauguración del monumento se celebró también un acto en la Universidad de Valencia donde le fue conferido por parte de las autoridades municipales el título de hijo predilecto de la ciudad, mediante un pergamino diseñado por el artista Luis Dubón.

El trabajo del sabio valenciano se ubica dentro de la tradición del movimiento higienista que entre finales del siglo XIX y principios del XX se propuso corregir las consecuencias sociales que dejaba a la vista la modernización industrial. 

Ramón Gómez Ferrer, sin fecha. Foto: autor no identificado, a través de Wikipedia

En el caso del doctor Gómez Ferrer su empeño se centró en atender la elevada mortalidad infantil debida a los problemas de insalubridad, alimentación y las condiciones de vida de los niños en aquellos años. Por su labor es considerado un gran impulsor de la pediatría y la puericultura, comprometido además con temas como la educación y la justicia de menores. 

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