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Francis Bacon. La cuestión del dibujo


El Centro Cultural Bancaja ofrece la exposición “Francis Bacon. La cuestión del dibujo” que reúne más de cincuenta dibujos realizados en lápiz y pastel por el artista dublinés, uno de los más importantes indagadores de la figuración humana en pintura.

Fechados entre 1977 y 1992, los trabajos se muestran en general en mediano formato y tratan sobre temas persistentes en la trayectoria de Bacon: el papa Inocencio X de Diego Velázquez, las crucifixiones, los retratos y los autorretratos.

Las obras provienen de la colección Francis Bacon Foundation of the Drawings donated to Cristiano Lovatelli Ravarino y han sido exhibidas recientemente en el Círculo de Bellas Artes de Madrid.

Foto: Centro Cultural Bancaja

En el ámbito académico se suele entender el dibujo como un género menor. Si bien es cierto que se trata de una especie de herramienta auxiliar que antecede a obras de mayor calado (por lo general pinturas, esculturas o edificios), cada vez más se reivindica como una disciplina que involucra una importante combinación de intuición, agilidad y pensamiento visual que resultan de gran interés como experiencia artística.

En el caso de Francis Bacon  (Dublín, 1909-Madrid, 1992) su formación autodidacta y la consecuente falta de adiestramiento en el dibujo contribuyó a cimentar, a los ojos de la crítica más sofisticada, la fama de una incapacidad natural para esta disciplina.

Esta idea se vio reforzada por el carácter decididamente expresivo de su pintura, evidente en la comparecencia simultánea en la tela de la emoción, la mano y el pigmento.

Al querer resaltar que hacía una pintura directa sobre la tela, Bacon llegó a afirmar que no realizaba bocetos preparatorios, algo que fue asumido como que no dibujaba.

Sin embargo, la presencia de estas obras de la colección Cristiano Lovatelli Ravarino llevan a pensar que ciertamente lo hacía y a juzgar por el hecho de que todas están firmadas, que lo hacía con convicción.

Foto: Centro Cultural Bancaja

Dado que no se pueden asumir como dibujos en cuanto bocetos o trabajos preparatorios, y si además se toma en cuenta el procedimiento pictórico aplicado a los pigmentos, estos trabajos podrían ser considerados como obras con una entidad propia.

El procedimiento pictórico señalado se observa en aspectos como el tratamiento del pastel y las calidades cromáticas de guaches y crayones, así como en el recorte del motivo del dibujo y su superposición en un plano definido de cartulina coloreada.

Esta incómoda relación entre el artista y el dibujo y el hecho de que muchos de estos dibujos aparecieron luego de su muerte, sembró dudas acerca de su autenticidad y abrió procesos judiciales entre el propietario y los custodios del legado del artista. Sobre este tema tan discutido quiere arrojar luces la exposición que presenta el Centro Cultural Bancaja.

No obstante, es también una magnífica oportunidad para estudiar otra faceta del proceder plástico de Bacon en relación con la representación emocional de la figura humana, tal vez el alcance más importante y vital de su trabajo en medio del incierto devenir del mundo contemporáneo.

Francis Bacon. La qüestió del dibuix”. Centre Cultural Bancaixa. Plaza Tetuán, 23, Valencia, España. Del 22 de junio al 15 de octubre de 2017. Comisario: Fernando Castro Flórez.


También te puede interesar:
Edward Lucie-Smith, Fernando Castro Flórez, Cristiano Lovatelli Ravarino et al (2017). Francis Bacon. La cuestión del dibujo. Círculo de Bellas Artes.

Anthony Bond y Martin Harrison (2015). Francis Bacon: Five Decades. Thames and Hudson.

David Sylvester (2009). La brutalidad de los hechos. Entrevistas con Francis Bacon. Ediciones Polígrafa.

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