Ir al contenido principal

Robert Frank

Fotografías de Robert Frank en su exposición en el IVAM de Valencia.
Vista del montaje de la exposición "Robert Frank. Caso de estudio". IVAM, Valencia

Si el mundo del arte se divide entre aquellos creadores que se orientan por la búsqueda de la belleza y quienes van en pos de la verdad, el trabajo de Robert Frank (Zúrich, Suiza, 1924-Nova Scotia, Canadá, 2019) puede ubicarse sin duda entre estos últimos.

Una fotografía enfrentada al optimismo moderno

La opción por la verdad no significa necesariamente una relación panfletaria o escandalosa con la realidad. Se trata más bien de una estrategia basada en la práctica de “imperfecciones” a través de la técnica fotográfica que se resuelve en recursos como los desencuadres, los desenfoques y las fragmentaciones.

Tales recursos actúan como vehículos para un desplazamiento del sentido que va en contra de la narración lineal y unívoca que solía esperarse de una fotografía, especialmente durante el optimismo moderno de los años cincuenta.

Robert Frank. Look, London, 1950

Esta desestabilización involucra en cierto modo al espectador en la construcción del significado de la imagen, lo cual le plantea muchas veces despojarse de la supuesta estabilidad de la mirada y de los relatos que inmovilizaban el piso social y político de las convicciones.

Porque más allá de la dicotomía entre lo bello y lo verdadero, Frank se empeña en decirnos que la esencia de lo real tal vez sea su constante mutabilidad.

Robert Frank. St Rita’s Hospital, Nova Scotia, 1991

Robert Frank. Caso de estudio

Las obras que el IVAM ha reunido para la exposición “Robert Frank. Caso de estudio” dejan ver claramente esta cualidad esencial de su trabajo. Las fotografías, libros y películas pertenecientes a la colección del museo valenciano elaboran convincentemente su perfil como creador y el sentido de la realidad que define su obra.

Es particularmente notorio observar cómo ese carácter inestable de la realidad pasa de una mirada externa como en el caso de The Americans hacia una dimensión interna que tiene que ver con su vida personal y la vejez.

Ese tránsito vital se expresa también en el paso de la fotografía al cine que experimenta y que se explica en la presencia dominante de la imagen como una entidad difícil de asir.

Robert Frank. San Francisco, 1956

Cuestionar lo bello para revelar la condición humana

Tal dificultad ya se anunciaba en el rechazo de la belleza previsible que define The Americans, en especial cuando afirmaba: “trato de no ser visto”, convencido de la alerta y la impostura que una cámara desencadena cuando es detectada en el espacio público.

Aquella obra, publicada en 1959, contribuyó enormemente a cimentar la fama de Robert Frank como figura fundamental dentro de la fotografía y el cine.

Igualmente, ese ir en contra de lo bello como fin primordial de la imagen lo conecta con la crudeza que la fotografía alcanzó durante la postguerra, especialmente con la estética del neorrealismo italiano como una de sus principales influencias.

Este antecedente se manifiesta en la obra de Frank en la preferencia por aspectos descarnados de la realidad, donde la improvisación y el efecto no acabado del instante pueden ser plenamente reveladores de la condición humana.

“Robert Frank. Caso de estudio”. Institut Valencià d’Art Modern, IVAM. Guillem de Castro, 118. Valencia, España. Del 15 de junio hasta el 22 de octubre de 2017. Comisariado: Sandra Moros. Más información: ivam. es

También te puede interesar (enlaces patrocinados):
Robert Frank y Jack Kerouac (2008). Robert Frank: The Americans. Steidl.

Robert Frank (2015). Robert Frank. Los americanos. La Fábrica.

Jack Kerouac y Robert Frank (2004). Pull My Daisy. Steidl.

Comentarios

lo más visto

Irma Blank: un acto de pura escritura

  La exposición de Irma Blank en Bombas Gens ofrece la oportunidad de acercarse a la obra de una artista que ha hecho del lenguaje el eje de su investigación. En este caso el lenguaje actúa como una posibilidad semántica contenida en los trazos de unos textos que no nos significan nada, pero cuya grafía insondable nos remite al gesto tal vez más humano en esencia: la palabra escrita. De origen alemán, Irma Blank (Celle, 1934) tuvo que enfrentarse a las barreras que impone la lengua cuando se estableció en Sicilia en 1955. La experiencia de desconocer el idioma le hizo ver la relación, a veces tan frágil, que existe entre la palabra y el pensamiento. Así, a finales de los años sesenta inició una serie de trabajos conocidos como Eigenschriften en los que con colores pasteles repetía constantemente un signo sobre una superficie de papel hasta crear una escritura asemántica de gran atractivo visual. En 1973 se trasladó a Milán, se acercó a la poesía concreta y comenzó a exponer en algunos

Pop art, la belleza al calor de las masas

  El pop art es una corriente originada en Gran Bretaña y Estados Unidos a mediados de los años cincuenta del siglo XX. Surge como reacción al ambiente elitista que predominaba en el mundo del arte y como respuesta a la rica cultura visual del estilo de vida estadounidense. Se inspiraba en las imágenes provenientes de la sociedad de consumo y la cultura popular, tales como historietas, publicidad y objetos de producción masiva. Las técnicas predominantes en estas obras fueron el fotomontaje, el collage y la serigrafía. Un poco de historia Se suele mencionar al crítico británico Lawrence Alloway como el primero en emplear el término "pop", en 1954, para referirse a la influencia que la publicidad estaba ejerciendo en el arte popular. Si bien la palabra se incluye en una obra temprana de Eduardo Paolozzi, es un collage de Richard Hamilton,  Just what is it that makes today's homes so different, so appealing?  (1956), el que se considera como la primera obra verdaderamente p

Rafael Pérez Contel: la pasión por la enseñanza del arte

Rafael Pérez Contel se inició como maestro en 1935, una andadura que lo condujo por institutos en Alzira, Valencia y Xátiva, y que se vio interrumpida por la Guerra Civil, la cárcel y la depuración franquista. Su actitud resiliente le permitió sobrellevar la oscuridad de aquellos años a través del ejercicio del dibujo, la cerámica, el grabado y el diseño gráfico, y en especial por medio de una actividad educativa que una reciente publicación presenta como revolucionaria en el contexto político adverso de entonces. Alejandro Macharowski, doctor en Didácticas Específicas por la Universitat de València, es el autor del libro Rafael Pérez Contel. La pasión por la enseñanza del arte (EdictOràlia, 2021). La obra investiga la trayectoria pedagógica de este artista valenciano, nacido en Villar del Arzobispo en 1909, quien obtuvo la cátedra de profesor de dibujo en las primeras oposiciones docentes convocadas durante la Segunda República Española. En su ensayo, Macharowski presta atención a la

George Steiner: vivir la obra de arte

En el primer capítulo de su libro  Presencias reales , George Steiner aboga por un recorrido a través de la experiencia creadora como una forma de aprehender el enigma de una obra de arte. Así, en lugar de aproximarse a lo creado desde un discurso orbital, que podría ser propio del ejercicio crítico tradicional, se busca asumir la atención a lo artístico desde la acción que le dio origen. En este sentido, el comentario que se podría hacer sobre una obra de arte, es decir, la crítica como suele entenderse, se limitaría a una explicación de tipo histórico y contextual que, paradójicamente, tendría que abstenerse de resultar valorativa. La relación entre arte y vida El planteamiento fundamental de Steiner surge de una profunda relación entre la obra de arte y la vida (entendida esta como una trascendencia), y en el hecho de que la mejor manera de entender una creación  no es a partir de su verbalización sino de la exaltación de su vitalidad inmanente.  Steiner se coloca de espaldas a la c

Nuria Riaza. La memoria de las piedras

Nuria Riaza es una ilustradora nacida en Almansa (Albacete, 1990) y radicada en Valencia desde hace una década. Sus trabajos sobresalen por la asombrosa destreza y versatilidad con que emplea el bolígrafo de oficina. Con la tinta azul de ese instrumento tan cotidiano produce minuciosos retratos que aumentan su atractivo por el juego paradójico con que muchas veces distorsiona o vela el rostro de sus personajes. A la par, desarrolla una línea editorial que goza de una amplia proyección mediática gracias a encargos de empresas como Oysho, Diesel, CNN, Warner Music y Penguin Random House. Actualmente, la artista está presentando en la Galería Pepita Lumier una exposición titulada “La memoria de las piedras”. Allí, a través del dibujo y de breves pero conmovedores ensamblajes, se propone contar, según sus palabras, “algo crudo de manera poética”. Se refiere a conceptos asociados a la memoria como pueden ser “la pérdida, el dolor, la soledad y el olvido”, pero sobre todo a algo que ho