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Círculo íntimo. El mundo de Pepe Espaliú


La exposición "Círculo íntimo. El mundo de Pepe Espaliú" reúne un conjunto de 75 obras que testimonian parte de la breve pero intensa trayectoria de este destacado representante del arte contemporáneo español. Acorde con las tendencias del arte mundial de las últimas décadas, el trabajo expuesto combina diversos medios y técnicas de la pintura, el dibujo, el performance, la escultura y la instalación.

Se trata de una producción realizada entre las décadas de 1980 y 1990 donde la forma y el contenido se conjugan poéticamente para comunicar reflexiones acerca del ser individual, la identidad y la inminencia de la muerte. Para ello el artista recurrió a una serie de referentes entre los que sobresalen caparazones de tortugas, campanas, máscaras, muletas y jaulas, ejecutados en variados y sugerentes soportes. Esta es la base de un juego de analogías que permitieron a Espaliú dar cuenta de la arriesgada relación que mantuvo siempre entre el arte y la vida. La exposición ilustra también el contexto creativo que influyó en el artista a través de una selección de obras y libros de diversa autoría.

El reconocimiento del hombre como un ser individual pasa por la construcción de una identidad que se debate continuamente entre una dimensión subjetiva y otra social. El mundo contemporáneo ofrece constantes señales de lo complejo que puede ser este proceso, en especial cuando las perspectivas culturales y políticas, lejos de preservarse en un centro ideal, se muestran fragmentadas y dispersas. Desde la década de 1970, tuvieron lugar en el arte manifestaciones tendentes a la visualización de grupos que habían permanecido periféricos con respecto a un eje hegemónico de lo social y que comienzan a partir de entonces a lograr importantes espacios de expresión cultural. La pandemia del SIDA, que se inicia a finales de los ochenta, termina de revelar varias de estas desigualdades y para el caso de muchos artistas afectados por esta enfermedad significó una relación con la muerte que muchos de ellos pudieron testimoniar de diferentes modos en su obra.

De una manera que sorprende por su potencia poética, decididamente ausente de cualquier atisbo panfletario, el trabajo de Pepe Espaliú puede informar de este cambio cultural. No obstante, su propuesta se halla fundada en un claro componente autobiográfico que se concentra en la exploración semántica de la noción de vacío, desde la cual planteó una consideración de la identidad, el cuerpo, la sexualidad, la ausencia y la muerte. Organizada en cinco grupos temáticos, la curaduría de José Miguel G. Cortés propone un trayecto por conceptos claves en la producción del artista, cohesionados alrededor de la imagen del círculo. Este puede ser interpretado desde la presencia inicial en sala de artistas cercanos al espíritu creador de Espaliú, pero también desde la idea de una regeneración vital que al final se sobrepone a la melancolía que tiñe a veces el recorrido de la muestra.

Como el artista se orienta por analogías y metáforas visuales, el nivel de comunicabilidad se torna por momentos indescifrable, dada la ambigüedad y el significado dual de las formas y objetos que construyó. En esto se ubica dentro de la tradición creadora de Marcel Duchamp o de algunos exponentes del surrealismo español como Luis Buñuel, Salvador Dalí o Federico García Lorca. La exploración de estas conexiones permite comprobar las filiaciones conceptuales y vitales que Espaliú sostuvo con artistas como Joan Brossa, Louise Bourgeois, Gina Pane y Robert Mapplethorpe, algunas de cuyas obras se incluyen en la exposición. De este modo, la muestra ofrece una valiosa oportunidad para reflexionar acerca del sentido del riesgo y entrega que puede asumir un artista, y que en el caso de Pepe Espaliú resultó esencial para distender con plena libertad las rígidas fronteras que suelen existir entre el arte y la vida.

"Círculo íntimo. El mundo de Pepe Espaliú". Institut Valenciá d’Art Modern - IVAM. Guillem de Castro, 118. Valencia, España. Del 1 de diciembre de 2016 al 19 de marzo de 2017. Comisariado: José Miguel G. Cortés.

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