Ir al contenido principal

El viaje fotográfico de Pierre Verger por la España republicana


Pierre Verger. Gitana, Granada, 1935.  Fundação Pierre Verger

En 1935, Pierre Verger (París, 1902-Salvador de Bahía, Brasil, 1996) comenzó un viaje en bicicleta por la costa del Mediterráneo. Tenía poco más de treinta años y habían pasado tres desde el momento en que decidió abandonar las comodidades de una vida burguesa para dedicarse a sus dos pasiones: los viajes y la fotografía.

En España, Verger visitó distintas ciudades en un recorrido que se inició en Portbou, en los límites con Francia, y terminó en Cádiz. Provisto de una cámara Rolleiflex, fotografió paisajes, calles, edificios, junto con las actividades cotidianas de las personas que encontró a su paso. Fueron varias las ciudades donde este errante infatigable dejó la huella de su mirada: Barcelona, Valencia, Elche, Granada, Córdoba, Málaga o Ronda.

Pierre Verger. Triana, Sevilla, 1935. Fundação Pierre Verger

Bajo el título “Pierre Verger. Un viaje fotográfico por la España republicana”, el Museu Valencià de la Il·lustració i de la Modernitat (MuVIM) ha reunido un extenso y valioso cuerpo de trabajo. Son imágenes provenientes de la Fundação Pierre Verger, y entre ellas sobresalen las dedicadas al Raval de Barcelona o a la antigua iglesia de San Pascual de Villarreal.

La selección incluye también vistas de las Cuevas de Paterna y del puerto de Valencia, además del Ayuntamiento de Alicante y el Palmeral de Elche. En Murcia, Verger fotografió la iglesia de San Juan de Lorca, y ya en Andalucía se detuvo en La Alhambra de Granada y la Real Fábrica de Tabacos de Sevilla. Al final de su periplo, posiblemente de regreso a Francia, pasó por Madrid donde hizo tomas de la Gran Vía.

Pierre Verger. Paterna, 1935. Fundação Pierre Verger

Pierre Verger tenía vocación de nómada. Antes del viaje por España ya había recorrido buena parte del planeta. La fotografía le acompañó siempre y fue gracias a la publicación en revistas como Paris Match, Daily Mirror y Life que pudo costear sus expediciones. Fruto de sus viajes y la atención que prestaba al folclor y las tradiciones de los sitios que visitaba, se fue interesando en temas de una antropología exótica.

En esa línea van sus filiaciones surrealistas con el poeta Jacques Prévert, así como sus acercamientos al Museo de Etnografía del Trocadero. En 1946, llegó a Brasil, donde de inmediato fue seducido por la tranquilidad y la riqueza cultural de Salvador de Bahía. Allí decidió establecerse para dedicarse al estudio de las deidades del Candomblé. Al cabo de unos años, luego de una reconversión religiosa, cambió la práctica fotográfica por la escritura sobre asuntos afroamericanos.

“Pierre Verger. Un viaje fotográfico por la España republicana (1935)”. Museu Valencià de la Il·lustració i de la Modernitat (MuVIM). Sala Parpalló. Del 11 de abril al 1 de septiembre de 2019. Más información en: muvim.es.

Comentarios

lo más visto

Irma Blank: un acto de pura escritura

  La exposición de Irma Blank en Bombas Gens ofrece la oportunidad de acercarse a la obra de una artista que ha hecho del lenguaje el eje de su investigación. En este caso el lenguaje actúa como una posibilidad semántica contenida en los trazos de unos textos que no nos significan nada, pero cuya grafía insondable nos remite al gesto tal vez más humano en esencia: la palabra escrita. De origen alemán, Irma Blank (Celle, 1934) tuvo que enfrentarse a las barreras que impone la lengua cuando se estableció en Sicilia en 1955. La experiencia de desconocer el idioma le hizo ver la relación, a veces tan frágil, que existe entre la palabra y el pensamiento. Así, a finales de los años sesenta inició una serie de trabajos conocidos como Eigenschriften en los que con colores pasteles repetía constantemente un signo sobre una superficie de papel hasta crear una escritura asemántica de gran atractivo visual. En 1973 se trasladó a Milán, se acercó a la poesía concreta y comenzó a exponer en algunos

Pop art, la belleza al calor de las masas

  El pop art es una corriente originada en Gran Bretaña y Estados Unidos a mediados de los años cincuenta del siglo XX. Surge como reacción al ambiente elitista que predominaba en el mundo del arte y como respuesta a la rica cultura visual del estilo de vida estadounidense. Se inspiraba en las imágenes provenientes de la sociedad de consumo y la cultura popular, tales como historietas, publicidad y objetos de producción masiva. Las técnicas predominantes en estas obras fueron el fotomontaje, el collage y la serigrafía. Un poco de historia Se suele mencionar al crítico británico Lawrence Alloway como el primero en emplear el término "pop", en 1954, para referirse a la influencia que la publicidad estaba ejerciendo en el arte popular. Si bien la palabra se incluye en una obra temprana de Eduardo Paolozzi, es un collage de Richard Hamilton,  Just what is it that makes today's homes so different, so appealing?  (1956), el que se considera como la primera obra verdaderamente p

Rafael Pérez Contel: la pasión por la enseñanza del arte

Rafael Pérez Contel se inició como maestro en 1935, una andadura que lo condujo por institutos en Alzira, Valencia y Xátiva, y que se vio interrumpida por la Guerra Civil, la cárcel y la depuración franquista. Su actitud resiliente le permitió sobrellevar la oscuridad de aquellos años a través del ejercicio del dibujo, la cerámica, el grabado y el diseño gráfico, y en especial por medio de una actividad educativa que una reciente publicación presenta como revolucionaria en el contexto político adverso de entonces. Alejandro Macharowski, doctor en Didácticas Específicas por la Universitat de València, es el autor del libro Rafael Pérez Contel. La pasión por la enseñanza del arte (EdictOràlia, 2021). La obra investiga la trayectoria pedagógica de este artista valenciano, nacido en Villar del Arzobispo en 1909, quien obtuvo la cátedra de profesor de dibujo en las primeras oposiciones docentes convocadas durante la Segunda República Española. En su ensayo, Macharowski presta atención a la

George Steiner: vivir la obra de arte

En el primer capítulo de su libro  Presencias reales , George Steiner aboga por un recorrido a través de la experiencia creadora como una forma de aprehender el enigma de una obra de arte. Así, en lugar de aproximarse a lo creado desde un discurso orbital, que podría ser propio del ejercicio crítico tradicional, se busca asumir la atención a lo artístico desde la acción que le dio origen. En este sentido, el comentario que se podría hacer sobre una obra de arte, es decir, la crítica como suele entenderse, se limitaría a una explicación de tipo histórico y contextual que, paradójicamente, tendría que abstenerse de resultar valorativa. La relación entre arte y vida El planteamiento fundamental de Steiner surge de una profunda relación entre la obra de arte y la vida (entendida esta como una trascendencia), y en el hecho de que la mejor manera de entender una creación  no es a partir de su verbalización sino de la exaltación de su vitalidad inmanente.  Steiner se coloca de espaldas a la c

Nuria Riaza. La memoria de las piedras

Nuria Riaza es una ilustradora nacida en Almansa (Albacete, 1990) y radicada en Valencia desde hace una década. Sus trabajos sobresalen por la asombrosa destreza y versatilidad con que emplea el bolígrafo de oficina. Con la tinta azul de ese instrumento tan cotidiano produce minuciosos retratos que aumentan su atractivo por el juego paradójico con que muchas veces distorsiona o vela el rostro de sus personajes. A la par, desarrolla una línea editorial que goza de una amplia proyección mediática gracias a encargos de empresas como Oysho, Diesel, CNN, Warner Music y Penguin Random House. Actualmente, la artista está presentando en la Galería Pepita Lumier una exposición titulada “La memoria de las piedras”. Allí, a través del dibujo y de breves pero conmovedores ensamblajes, se propone contar, según sus palabras, “algo crudo de manera poética”. Se refiere a conceptos asociados a la memoria como pueden ser “la pérdida, el dolor, la soledad y el olvido”, pero sobre todo a algo que ho