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Joc. Txema Rodríguez y Vinz Feel Free



Los antecedentes del juego de la pelota se ubican en la Grecia antigua. En el ámbito valenciano es una tradición que se remonta hasta el siglo XIV. Ya desde entonces su condición de juego de calle, en que dos o más contrincantes compiten golpeando una pelota con la mano, acarreó inconvenientes debido a las blasfemias proferidas durante las partidas, lo que condujo a su confinamiento a espacios cerrados (trinquetes) que solo podían ser costeados por las clases más pudientes.



Un nuevo esplendor de este deporte se produjo a finales del siglo XIX y hasta mediados del XX, motivado en parte por las apuestas y por el aura heroica que rodeó las hazañas de varios jugadores (pelotaris) de esa época. La irrupción de otros deportes de masas, la intensificación de los flujos migratorios y los cambios urbanísticos que desdibujaron la calle como espacio natural de este deporte, hicieron que para la década del sesenta la pelota valenciana cayera en una fase crítica.

La llegada de figuras como el mítico Francesc Cabanes “El Genovés”, así como el proceso político de las autonomías en España durante los años setenta, contribuyeron a reavivar el interés cultural por este deporte y su valoración como expresión de la idiosincrasia valenciana.


La admiración por este juego profundamente enraizado en el patrimonio cultural valenciano es el punto de partida seleccionado por los artistas Txema Rodríguez (La Guardia, Pontevedra) y Vinz Feel Free (Valencia, 1979) para “Joc”, la propuesta expositiva que presentan en el Centre del Carme. Allí han redimensionado el carácter local de esta tradición en un contexto más amplio que se nutre de referencias cruzadas entre arte y deporte provenientes de la antigüedad olímpica, donde los ganadores de los juegos eran inmortalizados a través de poemas y estatuas.

Mediante ese antecedente la belleza inherente a la ejecución del deporte valenciano permite una apertura de significados y la exploración artística más allá de los límites autóctonos. Desde esa amplitud estética y sin caer en el tono documental, se tejen las estrategias creativas que no abandonan en ningún momento la fluidez comunicacional con el público.


La muestra se compone por más de un centenar de piezas que combinan medios como la fotografía, la pintura, el collage, el arte mural y la instalación. Las obras, que han sido realizadas expresamente para este proyecto, aprovechan el espacio monumental de las salas Ferreres y Goerlich del Centre del Carme, cuyas reminiscencias de un templo clásico fueron incorporadas eficazmente a la exposición.

En este espacio los artistas se han planteado desarrollar una fábula de la pilota valenciana organizada en un itinerario de nueve capítulos que atienden cada uno a diversos aspectos de esta disciplina y que sirven de inductor emocional para recrear la experiencia de un verdadero enfrentamiento. La idea del relato legendario sirve como base para la interferencia de los medios y lenguajes propios de cada artista.

Allí se teje una atractiva interacción de visualidades y códigos en apariencia disímiles, donde se equilibran la exaltación coreográfica de los pelotaris, la representación del cuerpo, los discursos de género y las alusiones a la ornitología junto con extractos de reportes médicos, todo ello desde la resonancia unificadora de la arquitectura y lo social de la calle.


El resultado es una exposición desafiante que estimula la reflexión sobre valores muy propios de este deporte y su consideración como reflejo del pueblo valenciano. Del mismo modo, el proyecto parece llevar a un extremo estas cuestiones identitarias sin que el imaginario del cuerpo y las referencias grecolatinas deriven en una sublimación nacionalista.

A ello contribuyen la honestidad de los desnudos y su hibridación simbólica con las aves y otras especies, así como la libertad que expresan en el fabuloso despliegue por los muros de la sala. Se consigue así crear una visión contemporánea de la cultura donde la mezcla de discursos revela un estimulante espacio para la coincidencia o no de opiniones según los orígenes y expectativas de cada espectador.

“Joc. Vinz y Txema Rodríguez”. Centre del Carme. Museu, 2. Valencia. Del 26 de mayo al 3 de septiembre de 2017.


También te puede interesar:
David Gibson (2017). 100 Great Street Photographs. Prestel.

Víctor Agulló Calatayud et al (2016). La pilota valenciana: pràctica, ciència i codi. Universitat de València.

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