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La memoria que documenta Colita

Isabel Steva, conocida por el seudónimo de Colita (Barcelona, 1940), inició su carrera como fotógrafa en su ciudad natal. Eran los últimos años de los cincuenta cuando se relaciona con Francesc Català Roca, Oriol Maspons, Xavier Miserach y Julio Ubiña, de quienes aprendió el oficio. En 1962, gracias a su participación en la producción de la película Los Tarantos, conoció a la bailaora Carmen Amaya, y fruto de una pasión por el flamenco se instaló en Madrid durante dos años. 

Colita. Obrera. Trabajo o faena, 1976

De aquella experiencia y de un viaje a Andalucía surgió en 1973 el libro Luces y sombras del flamenco (Tusquets), con textos de José Caballero Bonald. Se trata de las primeras de una fructífera serie de publicaciones donde combina sus fotografías con escritos de firmas de renombre. Luego de su regreso a Barcelona, su producción incluyó trabajos en la prensa progresista, fotografía del cine de vanguardia que se hacía entonces en Cataluña y la colaboración en la promoción del movimiento de La Nova Cançó.


Colita. El escritor Terenci Moix, 1970

Por estos años inicia una serie de retratos de artistas e intelectuales de izquierda, agrupados bajo el apelativo de la gauche divine. Por esa reunión informal pasaron figuras como Jaime Gil de Biedma, los hermanos Moix, Vicente Aranda, Román Gubern, Guillermina Motta y Joan Manuel Serrat. Con estas imágenes presentó una exposición en 1971 que fue clausurada por la policía al día siguiente de su inauguración. Luego de instaurada la democracia, el trabajo de Colita ha explorado el tema del paisaje urbano de Barcelona y sus alrededores.

Al ya citado Luces y sombras del flamenco, se pueden agregar otros proyectos de singular valor en su trayectoria, como La gauche divine (Lunwerg, 2000), con Oriol Maspons y Xavier Miserachs; Memòries de Barcelona (Lupita Books, 2008), junto con Xavier Miserachs; Piel de toro (Edhasa, 2005) con Manuel Vicent; y Colita (La Fábrica, 2010). Entre sus exposiciones destacan “Colita, ¡porque sí!” (Fundación Catalunya La Pedrera, 2014) y “Colita Flamenco” (Palacio Carlos V de La Alhambra, 2017), entre muchas otras.


Colita. Barrio Chino de Barcelona, 1969

El trabajo de Colita ha sido merecedor de un gran número de reconocimientos, como la Creu de Sant Jordi (2004), Premio Nacional de Fotografía Piedad Isla (2013), el Premio Bartolomé Ros a la mejor trayectoria española en fotografía (2015) y el Premio Nacional de Fotografía (2014) que rechazó por su desacuerdo con la situación de la educación y la cultura en aquel entonces. Sus obras se pueden encontrar en las colecciones del Arxiu Nacional de Catalunya, el Institut del Teatre, la Filmoteca de Catalunya, el Museu Nacional d’Art de Catalunya y el Museo Reina Sofía.

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