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Lamis Feldman

 En 1955, Lamis Feldman (Maracaibo, Venezuela, 1936) trabajaba como operadora de teletipo en la petrolera Shell. Aquel año se interesó por el esmalte y se hizo con los materiales necesarios para comenzar a producir sus primeras piezas. Son tiempos en que aún sin cumplir los veinte años comparte esta vocación incipiente con el teatro, la danza y la música.


Lamis Feldman. Omphalos, 1972. Esmalte sobre metal. 6,2 x 5,6 x 5,6 cm. Galería de Arte Nacional, Caracas

Establecida en Caracas desde finales de los cincuenta, en 1966 visita la exposición de cerámica “Del Pierre, Hamada, Leach” en el Museo de Bellas Artes. Esta muestra, que reunió la obra de tres de los ceramistas más importantes de entonces, marcará su trabajo. En esta época se interesa también en la artesanía indígena y popular y en aspectos simbólicos del arte precolombino. Incursiona además en el paisajismo, donde destaca con el austero diseño del patio interno del Museo de Bellas Artes, basado en el protagonismo sobrio  de un callistemon speciosus.

Patio interno del Museo de Bellas Artes de Caracas. Foto: Tony Frangie Mawad, a través de cinco8

Su vocación como esmaltista fue impulsada por Miguel Arroyo y comenzó a afianzarse en 1968 con su primera exposición individual “Metales paralelos” en la Galería El Puente, en Caracas. Simultáneamente, inició estudios de grabado con Luis Chacón y formó parte del Taller Cobalto, junto con Manuel Espinoza, Ibrahim Nebreda y Álvaro Sotillo.

Luego de una intensa producción de vasijas en metal, en 1972 se dedica a las formas cerradas que Arroyo describió como “piezas llenas de huecos y perforaciones, de una fragilidad casi insoportable, y que, a pesar de las oxidaciones, ‘gotas’ de esmalte sin soporte metálico, tenían la transparencia, el brillo y el misterio de un ‘globo de mago’” (1980). Posteriormente, en otra serie de obras incorporó papeles arrugados, materia orgánica, chatarra y otros objetos que remiten a un contenido lúdico o promueven una crítica social.

En 1980, gracias al conjunto enviado por Feldman, la especialidad de esmalte sobre metal recibió por primera vez el Premio Nacional de Artes del Fuego de Venezuela.

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