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Richard Avedon: el estilo y la cultura

   

Richard Avedon. Barbra Streisand, 1965

Si hay algo que no se puede obviar en la fotografía de Richard Avedon (Nueva York, 1923-San Antonio, Texas, 2004) son las soluciones creativas que encontró para distinguir su trabajo. 

Esto se aprecia sobre todo en el vínculo que como artista mantuvo con el tema predilecto de su obra: el retrato. 

Y es allí, en la relación que entabló con los famosos y desconocidos que posaron para él, donde reside el poder de sus impactantes imágenes.

Hacia una visión más fresca del retrato de moda

Su carrera abarca dos grandes facetas. En la primera, como fotógrafo de modas para las revistas Harper's Bazaar y Vogue, Avedon se esforzó en crear piezas que se alejaban de ese halo de fría indiferencia que suele predominar en estas imágenes y en obtener del retratado un registro más amable, capaz de emocionar al espectador. 

En sus fotografías, las modelos y celebridades se muestran joviales, saltando y bailando, o en poses o composiciones que desafían la simetría y la estabilidad habitual en el género.

Richard Avedon. Suzy Parker y Robin Tattersall. Vestido por Dior. Plaza de la Concordia. París, 1956

In the American West

La segunda faceta corresponde a las fotografías que hizo para el Amon Carter Museum entre 1979 y 1984. 

Se trata de un ambicioso proyecto que tenía como objetivo elaborar un registro documental de la vida de los habitantes del oeste estadounidense y que se concretó en un vasto álbum titulado In the American West, tal vez la obra que definió sus méritos como uno de los fotógrafos más importantes del siglo XX.

Richard Avedon. Billy Mudd, camionero. Alto, Texas. 7 de mayo, 1981

En este caso, Avedon optó por una propuesta inusual. En vez de hacer fotos de las personas ubicadas en su domicilio o sitio de trabajo, decidió eliminar cualquier referencia al lugar mediante una lámina de papel blanco que utilizó como fondo. 

Esto le permitió, a través de una cuidada iluminación, concentrarse en la piel, la mirada y la pose del personaje, para que fueran estos aspectos, controlados por el fotógrafo, los que terminaran relatando las vidas de aquellos seres.

También te puede interesar:
Michael Holm. Richard Avedon: Photographs 1946-2004 (inglés). Louisiana Museum of Modern Art. 2007. 191 páginas.

Richard Avedon, James Baldwin. Nada personal. Traducción: Mercedes Cebrián, Beatriz de Moura. Taschen. 2017. 160 páginas.

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