martes, 19 de junio de 2018

Ser como los gatos

Foto: Galería Pepita Lumier

Yo soy el gato que siempre va solo y al que tanto le da estar aquí como allí.
Rudyard Kipling. El gato que siempre andaba solo.

Una pregunta puede tener respuestas diferentes y a la vez válidas desde un punto de vista lógico. Pero cuando las respuestas, siendo divergentes, se presentan a un mismo tiempo tiene lugar entonces un desafío a la lógica y el sentido común y surge así la paradoja. Por eso se suele decir que uno de los atractivos principales de las paradojas es prevenirnos del exceso de confianza en la razón y en nuestros sentidos.

La imagen, que tuvo por mucho tiempo a la ilusión como su sustento vital, procuró asegurar su territorio y diferenciar el límite que la separaba de la realidad: el marco de la pintura, por ejemplo. Sin embargo, la imagen también ha jugado ella misma a desafiarse internamente como relato de lo visual; con lo se puede decir que la paradoja visual es una ilusión que pone a prueba su propia condición “ilusionante”.

Este tema atrae mucho a los artistas y hay algunos que se han convertido en clásicos en el manejo de las imágenes imposibles. Allí tenemos a PiranesiWilliam Hogarth, o M. S. Escher, y en el campo de la abstracción geométrica el ítalo-venezolano Nedo, M. F. Recientemente, el ilustrador Pablo Amargo (Oviedo, 1971) ha visitado también este territorio en una serie titulada "Cats are Paradoxes", que forma parte de una exposición que se presenta en Pepita Lumier, la galería valenciana especializada en dibujos, cómics e ilustración.

Se trata de una selección de cincuenta obras de pequeño formato, impresas digitalmente en tinta negra sobre papel bond de 300 gr, en una edición de 25 ejemplares firmados por el autor. Para la ocasión también se presenta un libro multipremiado publicado por Jot Down Books en 2017, donde se reúnen las piezas expuestas más otras de carácter inédito.

La propuesta de Amargo para sus imágenes desconcertantes es la de sumar un elemento iconográfico que parece sugerir una actitud ante una realidad que es de por sí paradójica. Se trata de un gato negro, maleable e independiente, que puede resultar un símbolo de adaptabilidad a este mundo cambiante e inestable. Pero no es esta una adaptabilidad acomodaticia sino más bien un saber “caer de pie” y la capacidad de mantener un cierto equilibrio, una cierta vertical en situaciones contradictorias, cuando la lógica falta y se quiebra el sentido.

“Pablo Amargo. Cats are Paradoxes”. Galería Pepita Lumier. Del 25 de mayo al 6 de julio de 2018. Más información en: www.pepita-lumier.com


También te puede interesar (enlaces patrocinados):
Pablo Amargo (2017). Cats are Paradoxes. Jot Down Books.
Roy A. Sorensen (2007). Breve historia de la paradoja. Tusquets.
Rudyard Kipling (2011). Kipling ilustrado. Kalandraka Editora.


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