martes, 5 de septiembre de 2017

Robert Frank. Caso de estudio


Si el mundo del arte se divide entre aquellos creadores que se orientan por la búsqueda de la belleza y quienes van en pos de la verdad, el trabajo de Robert Frank (Zúrich, Suiza, 1924) puede ubicarse sin duda entre estos últimos. Esta opción por la verdad no significa necesariamente una relación panfletaria o escandalosa con la realidad. Se trata más bien de una estrategia basada en la práctica de “imperfecciones” a través de la técnica fotográfica que se resuelve en recursos como los desencuadres, desenfoques y fragmentaciones.

Tales recursos actúan como vehículos para un desplazamiento del sentido que va en contra de la narración lineal y unívoca que solía esperarse de una fotografía, especialmente durante el optimismo moderno de los años cincuenta.

Look, London, 1950

Esta desestabilización involucra en cierto modo al espectador en la construcción del significado de la imagen, lo cual le plantea muchas veces despojarse de la supuesta estabilidad de la mirada y de los relatos que inmovilizaban el piso social y político de las convicciones. Porque más allá de la dicotomía entre lo bello y lo verdadero, Frank se empeña en decirnos que la esencia de lo real tal vez sea su constante mutabilidad.

St Rita’s Hospital, Nova Scotia, 1991

Las obras que el IVAM ha reunido para la exposición “Robert Frank. Caso de estudio” dejan ver claramente esta cualidad esencial de su trabajo. Las fotografías, libros y películas pertenecientes a la colección del museo valenciano elaboran convincentemente su perfil como creador y el sentido de la realidad que define su obra.

Es particularmente notorio observar cómo ese carácter inestable de la realidad pasa de una mirada externa como en el caso de The Americans hacia una dimensión interna que tiene que ver con su vida personal y la vejez.

Ese tránsito vital se expresa también en el paso de la fotografía al cine que experimenta y que se explica en la presencia dominante de la imagen como una entidad difícil de asir.

San Francisco, 1956

Tal dificultad ya se anunciaba en el rechazo de la belleza previsible que define The Americans, en especial cuando afirmaba: “trato de no ser visto”, convencido de la alerta y la impostura que una cámara desencadena cuando es detectada en el espacio público.

Aquella obra, publicada en 1959, contribuyó enormemente a cimentar la fama de Robert Frank como figura fundamental dentro de la fotografía y el cine.

Igualmente, ese ir en contra de lo bello como fin primordial de la imagen lo conecta con la crudeza que la fotografía alcanzó durante la postguerra, especialmente con la estética del neorrealismo italiano como una de sus principales influencias.

Este antecedente se manifiesta en la obra de Frank en la preferencia por aspectos descarnados de la realidad, donde la improvisación y el efecto no acabado del instante pueden ser plenamente reveladores de la condición humana.

“Robert Frank. Caso de estudio”. Institut Valencià d’Art Modern, IVAM. Guillem de Castro, 118. Valencia, España. Del hasta el 15 de octubre de 2017. Comisaria: Sandra Moros. 


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Robert Frank y Jack Kerouac (2008). Robert Frank: The Americans. Steidl.

Robert Frank (2015). Robert Frank. Los americanos. La Fábrica.

Jack Kerouac y Robert Frank (2004). Pull My Daisy. Steidl.

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