Ir al contenido principal

Joan Pellicer. La sabiduría de nuestras plantas


Vistas de la exposición "Joan Pellicer. La sabiduría de nuestras plantas" en el Museu Valencià d'Etnologia. Todas las fotos: arte de cercanías.

Joan Pellicer i Bataller nació en Bellreguard (Valencia) el 10 de julio de 1947. En los años ochenta inició un amplio proyecto de investigación sobre la vegetación que lo llevó a documentar los usos tradicionales de las plantas de la región valenciana.

Formado como médico, orientó su trabajo hacia el estudio de la botánica y la etnología en las Comarcas Centrales de la Comunidad Valenciana, también conocidas como Diània. Allí, durante más de treinta y cinco años, Pellicer combinó la labor de ciencia con trabajos de campo a los que incorporaba entrevistas que hacía a las personas de las zonas que investigaba.


Estos estudios perfilaron una dimensión particular de la medicina popular, a la que se sumaron elementos de la literatura y los mitos locales. Con esta información pudo documentar un amplio y rico contexto cultural que serviría de salvaguarda a los usos tradicionales de las plantas autóctonas.

A pesar del rigor con que desarrolló su original combinación de cultura y botánica, el enfoque de Pellicer no fue reconocido por el mundo académico tradicional. Esto no impidió que se convirtiera en un divulgador y escritor con estilo y léxico muy personales que en gran medida respondían a ese tiempo remoto que intentaba preservar en sus excursiones.

Pellicer murió en su Bellreguard natal el 7 de febrero de 2007.


Sobre esta interesante personalidad, el Museu Valencià d’Etnologia está presentando la muestra “Joan Pellicer. La saviesa de les nostres plantes”, que se organiza con objetos provenientes de los archivos de la familia Pellicer, la Biblioteca Valenciana, el Jardín Botánico de la Universitat de València, el Herbolario Navarro y el propio Museu Valencià d’Etnologia.

La muestra está conformada por un importante número de fotografías, apuntes, libros y enseres de senderismo que pertenecieron al científico, los cuales sirven para ilustrar las tres secciones en que ha sido distribuida la exhibición.


La primera sección está dedicada a su biografía. Allí se describe la infancia en Bellreguard, los estudios de medicina, la faceta como cantautor, el impacto de la muerte de su hermano al que estaba muy unido y su decisión por emprender los estudios de botánica, entre otros aspectos de su vida familiar.

En el segundo capítulo se muestran otros objetos como su bicicleta, la grabadora, la cámara de fotos, una mochila y una rústica mesa de trabajo, que en general dan cuenta de una faceta más íntima de las excursiones del científico valenciano.


En el tercer momento destaca una parte de su biblioteca personal y algunos ejemplares de su colección de discos de jazz, lo cual nos habla de su sensibilidad y de su pasión por el conocimiento, vertientes que en cierto modo fueron el sustento espiritual de su inédita tesis doctoral, incluida también en la muestra.

Toda la sala está rodeada de fotos, mapas y un video que completan una suerte de visión cósmica pero a la vez sucinta y completa de la vida y obra de Pellicer. Esta dimensión se termina de expresar en el “Hort Joan Pellicer”, un huerto ubicado en la parte externa de la sala que reúne una selección de plantas estudiadas por el etnobotánico.


Con esta muestra se busca preservar los aportes científicos y culturales de la investigación de Joan Pellicer para que sirvan de inspiración a una relectura de sus obras y para que los investigadores actuales prosigan en este campo de estudio que mucho aporta a la difusión de la cultura valenciana.

“Joan Pellicer. La saviesa de les nostres plantes”. Museu Valencià d’Etnologia. Corona, 26. Valencia. Del 10 de mayo al 17 de septiembre de 2017. Comisariado: Jorge Cruz Orozco.

También te puede interesar (enlaces patrocinados):
Joan Pellicer i Bataller (2007). Meravelles de Diània. Edicions del Bullent.

Joan Pellicer i Bataller (2004). Costumari botànic: 3. Edicions del Bullent.

Hugo Rodríguez González (2012). Etnobotánica y Cosmovisión. EAE Editorial Academia Espanola.

Antonio González Bueno (2002). Tres botánicos de la Ilustración. Gómez Ortega, Cavanilles, Zea. Novatores.

Comentarios

lo más visto

Irma Blank: un acto de pura escritura

  La exposición de Irma Blank en Bombas Gens ofrece la oportunidad de acercarse a la obra de una artista que ha hecho del lenguaje el eje de su investigación. En este caso el lenguaje actúa como una posibilidad semántica contenida en los trazos de unos textos que no nos significan nada, pero cuya grafía insondable nos remite al gesto tal vez más humano en esencia: la palabra escrita. De origen alemán, Irma Blank (Celle, 1934) tuvo que enfrentarse a las barreras que impone la lengua cuando se estableció en Sicilia en 1955. La experiencia de desconocer el idioma le hizo ver la relación, a veces tan frágil, que existe entre la palabra y el pensamiento. Así, a finales de los años sesenta inició una serie de trabajos conocidos como Eigenschriften en los que con colores pasteles repetía constantemente un signo sobre una superficie de papel hasta crear una escritura asemántica de gran atractivo visual. En 1973 se trasladó a Milán, se acercó a la poesía concreta y comenzó a exponer en algunos

Pop art, la belleza al calor de las masas

  El pop art es una corriente originada en Gran Bretaña y Estados Unidos a mediados de los años cincuenta del siglo XX. Surge como reacción al ambiente elitista que predominaba en el mundo del arte y como respuesta a la rica cultura visual del estilo de vida estadounidense. Se inspiraba en las imágenes provenientes de la sociedad de consumo y la cultura popular, tales como historietas, publicidad y objetos de producción masiva. Las técnicas predominantes en estas obras fueron el fotomontaje, el collage y la serigrafía. Un poco de historia Se suele mencionar al crítico británico Lawrence Alloway como el primero en emplear el término "pop", en 1954, para referirse a la influencia que la publicidad estaba ejerciendo en el arte popular. Si bien la palabra se incluye en una obra temprana de Eduardo Paolozzi, es un collage de Richard Hamilton,  Just what is it that makes today's homes so different, so appealing?  (1956), el que se considera como la primera obra verdaderamente p

Rafael Pérez Contel: la pasión por la enseñanza del arte

Rafael Pérez Contel se inició como maestro en 1935, una andadura que lo condujo por institutos en Alzira, Valencia y Xátiva, y que se vio interrumpida por la Guerra Civil, la cárcel y la depuración franquista. Su actitud resiliente le permitió sobrellevar la oscuridad de aquellos años a través del ejercicio del dibujo, la cerámica, el grabado y el diseño gráfico, y en especial por medio de una actividad educativa que una reciente publicación presenta como revolucionaria en el contexto político adverso de entonces. Alejandro Macharowski, doctor en Didácticas Específicas por la Universitat de València, es el autor del libro Rafael Pérez Contel. La pasión por la enseñanza del arte (EdictOràlia, 2021). La obra investiga la trayectoria pedagógica de este artista valenciano, nacido en Villar del Arzobispo en 1909, quien obtuvo la cátedra de profesor de dibujo en las primeras oposiciones docentes convocadas durante la Segunda República Española. En su ensayo, Macharowski presta atención a la

George Steiner: vivir la obra de arte

En el primer capítulo de su libro  Presencias reales , George Steiner aboga por un recorrido a través de la experiencia creadora como una forma de aprehender el enigma de una obra de arte. Así, en lugar de aproximarse a lo creado desde un discurso orbital, que podría ser propio del ejercicio crítico tradicional, se busca asumir la atención a lo artístico desde la acción que le dio origen. En este sentido, el comentario que se podría hacer sobre una obra de arte, es decir, la crítica como suele entenderse, se limitaría a una explicación de tipo histórico y contextual que, paradójicamente, tendría que abstenerse de resultar valorativa. La relación entre arte y vida El planteamiento fundamental de Steiner surge de una profunda relación entre la obra de arte y la vida (entendida esta como una trascendencia), y en el hecho de que la mejor manera de entender una creación  no es a partir de su verbalización sino de la exaltación de su vitalidad inmanente.  Steiner se coloca de espaldas a la c

Nuria Riaza. La memoria de las piedras

Nuria Riaza es una ilustradora nacida en Almansa (Albacete, 1990) y radicada en Valencia desde hace una década. Sus trabajos sobresalen por la asombrosa destreza y versatilidad con que emplea el bolígrafo de oficina. Con la tinta azul de ese instrumento tan cotidiano produce minuciosos retratos que aumentan su atractivo por el juego paradójico con que muchas veces distorsiona o vela el rostro de sus personajes. A la par, desarrolla una línea editorial que goza de una amplia proyección mediática gracias a encargos de empresas como Oysho, Diesel, CNN, Warner Music y Penguin Random House. Actualmente, la artista está presentando en la Galería Pepita Lumier una exposición titulada “La memoria de las piedras”. Allí, a través del dibujo y de breves pero conmovedores ensamblajes, se propone contar, según sus palabras, “algo crudo de manera poética”. Se refiere a conceptos asociados a la memoria como pueden ser “la pérdida, el dolor, la soledad y el olvido”, pero sobre todo a algo que ho