Ir al contenido principal

Arte de instalación


Damián Ortega. Cosmic Thing, 2002
The Institute of Contemporary Art, Boston

Es un tipo de manifestación artística que se caracteriza por el uso de diferentes medios, desde la pintura hasta el land art, pasando por la escultura, el performance y el cine, que demanda, en cuanto inmersión y experiencia, la presencia física del espectador en un espacio que es asumido como una totalidad transitable. Con esta amplitud de recursos a disposición del artista, la instalación se propone más que representar aspectos de la realidad física como la textura, el espacio o la luz, presentar estos elementos para que formen parte de una experiencia del visitante que supere la contemplación pasiva del arte tradicional, para lo cual, tan importante como el sentido de la vista, podrán ser los del tacto, el olfato y el oído.

Historia

Entre los precursores del arte de la instalación se suele mencionar a El Lissitzky, Kurt Schwitters, Vasily Kandinsky y Marcel Duchamp. A partir de entonces, las ambientaciones y happenings de mediados del siglo XX o la escultura minimalista durante los sesenta, contribuyeron en diferente medida al surgimiento de la instalación propiamente dicha en las décadas de los setenta y ochenta. Su aceptación institucional se consolida a partir de años noventa con exposiciones en espacios como el Guggenheim Museum en Nueva York o la Turbine Hall en la Tate Modern.

Marco teórico

Entre las teorías que se relacionan con el arte de instalación destacan principalmente las que desarrollan el grupo asociado al post estructuralismo, en especial en lo que concierne al descentramiento, la dislocación y la fragmentación como maneras de abordar la realidad.

Principales exponentes

Olafur Eliasson, Ilya Kabakov, Marcel Broodthaers, Cildo Meireles, Christian Boltanski, Damián Ortega y Gabriel Orozco.

Lecturas recomendadas

Bishop, Claire (2005). Installation Art: A Critical History. London: Tate.

Comentarios

lo más visto

Un cómic para acercar el arte a los estudiantes

El problema del aburrimiento en el arte, por lo menos desde el punto de vista de la enseñanza de la historia, parece que tiene que ver con la manera de transmitir el conocimiento y no tanto con los contenidos.

Para muchos estudiantes las clases resultan monótonas, y esto puede deberse a la falta de imaginación del maestro o a una falsa severidad con la que se cree se deben tratar estos temas. Esta dificultad en la enseñanza acarrea, tarde o temprano, el peligro de un desconocimiento del pasado simbólico y una pérdida de valor del patrimonio cultural que inciden seriamente en el desarraigo social.

Una solución a esta problemática pasaría por emplear otras herramientas de enseñanza, capaces de generar entusiasmo y que por el hecho de ser divertidas no subestimen la importancia de los contenidos impartidos.

Enseñar con imaginación En torno a estas ideas se ubica el libro Historia del arte en cómic. El mundo clásico (enlace patrocinado), que ha escrito e ilustrado el profesor Pedro Cifue…

Nicolás Ortigosa. Todo es cuestión de confianza

Nicolás Ortigosa (Logroño, 1983) trae a Bombas Gens Centre d’Art un conjunto de obras fechado entre 2002 y 2018. El grueso de la selección proviene de una interpretación de La Divina Comedia de Dante Alighieri, que el riojano realizó entre 2005 y 2014. En este período, el artista llevó al papel, de una manera rauda e impulsiva, sus impresiones de la lectura del célebre poema. Por ello, a diferencia de las clásicas ilustraciones de Botticelli, Doré o Dalí, el trabajo de Ortigosa sigue una impronta más libre y subjetiva. Como consecuencia, el resultado, si bien parte de un referente concreto, tiene consecuencias formales que remiten claramente a la abstracción. La serie, perteneciente a la Colección Per Amor a l'Art, se compone de 89 dibujos y grabados, y al igual que la obra del poeta italiano está dividida en Infierno, Purgatorio y Paraíso.

Los dieciséis años de carrera artística de Ortigosa que cubre la exposición se completan con otras creaciones de fecha más reciente. Estos di…

Europa como un puzzle, según la mirada de Jean-Christophe Béchet

A pesar de que las obras están claramente alineadas, la sensación después de recorrer la exposición de Jean Christophe-Béchet en el Centre del Carme de Valencia, es realmente la de un puzzle. Béchet ha reunido un grupo de fotografías sobre sitios y personas de Europa tomadas a lo largo de casi tres décadas. El resultado es de una variedad y complejidad que dista mucho de la clásica imagen turística. La incertidumbre, presente a medida que se observan las fotografías, proviene de lo relativo que resulta hoy en día la definición de frontera. Así lo entiende este fotógrafo francés, para quien las historias personales y los ambientes cotidianos son más importantes que la visión hegemónica de los relatos nacionales. En atención a esas microhistorias que actúan como elementos de cohesión, Béchet se interesa por los mitos que perviven gracias a las artes visuales, la música o la poesía.

Una visión de Europa entre el espíritu documental y la inspiración poética Jean-Christophe Béchet (Marse…