Ir al contenido principal

Feliciano Carvallo

Feliciano Carvallo. Segunda selva azul, 1965
Colección Galería de Arte Nacional, Caracas

Feliciano Carvallo (1920-2009) fue un artista popular oriundo del litoral central próximo a Caracas. Hacia 1945 trabajó como albañil para Armando Reverón, quien le enseño a preparar soportes y usar el color.

El reconocimiento inicial provino del Taller Libre de Arte, grupo afín al aprecio del  arte popular en Venezuela, que le organiza una exposición en 1949. Allí se aglutinaron intereses provenientes de distintas ramas del arte a fin de propiciar espacios para una expresión latinoamericana de contenidos que bien pudieran considerarse universales, como a su modo lo habían hecho las vanguardias artísticas en Europa a comienzos del siglo XX.

Esto suponía, entre otros aspectos, la incorporación de estratos sociales que contribuyeran a redimensionar la noción del arte, no solo en lo concerniente al temario sino también en lo que respecta a los pintores y demás practicantes. De tal modo se entiende la estima que la pintura ingenua adquiere durante estos años, así como el reconocimiento de lo prehispánico y lo africano, junto con las exposiciones que en el Taller Libre de Arte harán artistas autodidactas como la ya citada de Feliciano Carvallo.

En su primera etapa, hasta 1950, la pintura de Feliciano Carvallo se caracteriza por usar pigmentos acuosos y por el trazo inquieto. Luego, hasta 1960, su obra se destaca por el empleo de óleos y esmaltes en tonos cálidos y por la disminución del tamaño de las figuras que se aglomeran en una suerte de espacios teatrales. Finalmente, llega la época de las famosas selvas donde se observa la tendencia al uso de fondos nocturnos con figuras que destacan por su brillo y colorido, que sobresalen aún más por el carácter totalmente plano del espacio.

Su obra fue premiada en Venezuela y expuesta internacionalmente en la Bienal de Sao Paulo de 1953 y 1957. En 1962 se exhibió en conjunto con Bárbaro Rivas y Víctor Millán en “Naives painters of Latin American” presentada en Duke University, Durham, Estados Unidos.

Comentarios

lo más visto

VII Premio Mardel Artes Visuales 2019

Mardel es una organización sin fines de lucro, con sede en Alicante, que se propone la difusión y promoción de las expresiones más emergentes de las artes visuales. Para lograrlo realizan cada año una exposición cuya participación es decidida por un jurado que también se ocupa de escoger entre los convocados el merecedor del Premio Mardel. El evento se caracteriza por la amplitud de temáticas y técnicas y por no tener límites de edad. Sólo tienen como condición que el participante sea nacido o residente en el Estado español.


Este año el Premio Mardel llega a su séptima edición con una exposición que se presenta en el Centre del Carme Cultura Contemporània. La ganadora ha sido Ana Císcar (Picanya, Valencia, 1993) con la obra Armas para salvar hombres, imágenes para someterlos que aborda la contradicción entre el ideal de progreso del ser humano y su capacidad destructiva. Del mismo modo se han entregado los accésits a los artistas valencianos Fermín Jiménez, Agustín Serisuelo y al dúo…

Carmen Calvo. Los cielos están cosidos

Los comienzos de Carmen Calvo (Valencia, 1950) están influidos por el pop art, debido en parte a su cercanía con el también valenciano Equipo Crónica. No obstante, la artista orientó luego su trabajo hacia una visión del objeto definida por el carácter único que pueden otorgarle la memoria y la nostalgia. Este tratamiento la ha llevado al manejo de pequeñas piezas, algunas a modo de vestigio, que ella distribuye en el espacio o en la superficie de la obra. Con esa idea del objeto, Calvo se ha convertido en uno de los referentes actuales en la conceptualización del fragmento y ha extendido su búsqueda a una amplia gama de materiales.

La artista está exponiendo actualmente en Valencia la obra “Los cielos están cosidos”, una intervención a gran escala para la fachada del Institut Valencià d’Art Modern (IVAM). Se trata de una fotografía de ochenta metros cuadrados, tratada a modo de collage, donde predomina un rostro femenino. Sobre la cara, un hilo o cuerda aparece dispuesto de un modo …

El arte comprometido de Isabel Oliver

Isabel Oliver (Valencia, 1946) inicia su carrera artística en la década del setenta, en la vertiente figurativa española que aunaba el pop art y la crítica social. Ese contacto con la realidad se vio marcado por una preocupación feminista que reveló en su pintura situaciones incómodas acerca del lugar de la mujer en la sociedad. Son ideas que se aprecian en su serie titulada precisamente “La mujer”, con que evidencia además el vacío que sus colegas de generación hicieron con frecuencia en torno a este tema.


El juego para entender el funcionamiento de la sociedad El empeño crítico continúa en series como “El juego”, mediante la que plantea revisar los códigos del comportamiento ciudadano. Por esta vía, la artista atiende a las circunstancias políticas de la sociedad española de mediados de los setenta. Visto en un contexto más amplio, la serie permite seguir revisando las condiciones generales del juego como un mecanismo que incide en la vida en comunidad.


Un paisaje pop El empleo del…