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Inma Femenía. Una dimensión invisible de la forma

Spectrum Screensaver, 2014. Foto: inmafemenia.com

Existe una dimensión invisible de la experiencia que va más allá de la realidad material, el espacio urbano y el arquitectónico. Una dimensión que no es solo la de ese eco subjetivo de los elementos naturales y tangibles que nos llega gracias a la sensibilidad de los artistas y poetas. Esa esfera invisible se mueve en un espectro electromagnético, y hasta hace poco solía ser el coto exclusivo de ingenieros, técnicos en telecomunicaciones y órganos reguladores. De raigambre científica, tal campo tiene en lo digital su medio de expresión y por las posibilidades que brinda para intervenir las apariencias y el sentido de las cosas se ha convertido en un territorio abierto a la indagación cultural y la práctica artística.

En ese territorio se encuentra la artista Inma Femenía (Pego, Alicante, 1985), quien penetra en lo digital para explorar una senda creadora a partir de la inestabilidad luminosa del píxel. Esto la ubica en una tradición que se remonta a tiempos remotos de la pintura en que la luz se hizo motivo de reflexión y el color una vía para llevarlo a la obra. A diferencia de otras experiencias en el campo del arte digital, como el internet art y similares, la vertiente en la que se inserta Femenía no descarta las implicaciones con lo analógico o entre lo tangible y lo inmaterial. Por el contrario, las incorpora en su trabajo gracias a la presencia unificadora de una luz que no es ya la “natural” sino otra cuya artificiosidad forma parte de nuestro ser cotidiano gracias a los dispositivos tecnológicos con que convivimos.

En algunos casos la artista ha recurrido a la propia luminosidad de los salvapantallas, en otros intenta captar la luz circundante a través de escáneres y trasladar luego la imagen obtenida a soportes transparente o brillantes que prolongan el juego óptico y especular. El resultado es una experiencia cromática que en su fluir entre el espacio virtual y real trasciende los límites de la psicología de la percepción y ofrece pistas para una interpretación de la sociedad actual. Un aspecto que atestigua la solidez de su propuesta es el hecho significativo de que su trabajo ha complejizado la noción de plano pictórico propio del dispositivo hasta el punto de adquirir un carácter tridimensional, ambiental e instalativo que es cónsono con la investigación que lleva a cabo.

Graded Metal 38, 2015. Foto: inmafemenia.com

Esa voluntad expansiva de su propuesta es equiparable con la penetración de lo digital en el ámbito vital del ser humano contemporáneo. Una presencia que ya no es solo referenciable en el ordenador, el móvil o la tableta que nos acompaña, sino que supera su condición objetual y se inscribe en algo tan inasible como una “nube” con la que ya podemos interactuar. Este contexto lleva a replantear los mecanismos y protocolos habituales de relación con el entorno, así como sus aspiraciones éticas: la infalibilidad de la visión, la certeza de lo percibido y la confianza en su representación. En este sentido operan los cromatismos y la cualidad dúctil de las formas en el trabajo de Inma Femenía, que desde la tecnología atienden no solo a lo estético sino también a una política de la imagen que es de gran actualidad.

Free Fall, 2017. Foto: Mariela Apollonio



La triada conceptual de ciencia, arte y sociedad se identifica por una serie de cualidades que atienden desde sus obras a una conciencia líquida de la forma-color que se incorpora eficazmente a los soportes que emplea. Esa integración tiene su origen en las posibilidades y retos que le plantean el código binario, el cálculo computacional y los algoritmos que son el centro de la investigación de Femenía. A ello se suma la atención que presta a la versatilidad de la industria para proveer recursos y una tecnología capaz de materializar su trabajo. El resultado se ofrece como una vía para acceder de manera tangible y metafórica a un significado de lo digital más allá de la inmediatez pragmática de su condición de medio y entenderlo como un sistema semántico capaz de impactar sobre la esencia de las formas.

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